Juan Martín Ramos Padilla, biógrafo de Chicha Mariani, encabezó al mediodía de hoy una breve conferencia de prensa en la que aclaró que la información que se dio respecto de la aparición de Anahí, la nieta de Chicha secuestrada por la dictadura, fue errónea y se debió a un "apresuramiento de parte de personas bienintencionadas que se dejaron llevar por la emoción".
Secundado por una de esas personas que habían firmado el comunicado de prensa en el que se dio a conocer la versión de que la nieta de Mariani había aparecido, Ramos Padilla explicó que la joven que generó la confusión había presentado como prueba un certificado de ADN realizado por un laboratorio de Córdoba y que daba una probabilidad de 99 por ciento de parentesco.
El biógrafo de Chica dejó en claro, por un lado, que hay varias cosas que no están claras, como la custodia de las muestras y qué sangre fue la que se analizó para llegar a esa conclusión, y que desde el Banco Nacional de Datos Genéticos (desde donde a mediados de años habían emitido un informe que no mostraba compatibilidad) descartaron la relación filial entre Chicha y la joven.
"Fue un error comunicacional", insistió Ramos Padilla, a la vez que pidió que todo el apoyo que Chicha había recibido luego de que se revelara que la joven no era su nieta sirviera para "revitalizar la lucha por la memoria, la verdad y la justicia".
Además, se refirió al estado de Chicha Mariani luego de toda esta confusión. Al respecto, dijo que ella está "triste y adolorida", y agregó que están "preocupados por su salud".
De esta manera se aclaró que, efectivamente, como ya se había adelantado, la confusión derivó del informe de un laboratorio privado y que hubo un apresuramiento en dar a conocer la noticia que llevó a no corroborar y contrastar datos.