Un trágico episodio se vivió este 25 de diciembre en el Río Mendoza. Allí, un niño de 12 años murió ahogado cuando compartía un picnic con su familia esta mañana.
El lamentable suceso tuvo lugar pasadas las 11, cuando muchas familias ya comenzaban a instalarse a la orilla del río para pasar la jornada festiva.
Fuentes en el lugar indicaron a MDZ que el chico de apellido Baldera estaba con su familia en el camping El Rincón de la zona de Cacheuta, cerca de Álvarez Condarco. En un descuido, el menor se acercó al agua y fue arrastrado por la corriente.
Advertidos por otro campista, dieron aviso al 911 acerca de la desaparición del menor, por lo que se montó un importante operativo de rescate entre Bomberos, Policía, Municipales, Irrigación, Defensa Civil y personal de la empresa de rafting Betancourt. Sin embargo, los esfuerzos fueron infructuosos y pocos minutos una persona que estaba en un camping río abajo llamó a emergencias para avisar sobre el cuerpo de un niño sin vida flotado aguas abajo.
Desde ese momento se destinaron arduas tareas para lograr localizar el cuerpo del pequeño, para lo que se solicitó la colaboración del helicóptero de la Policía y se utilizó la balsa del cuerpo de rescatistas del Cuartel Central de Bomberos.
Mientras tanto, unos 3 kilómetros abajo, en la zona conocida popularmente como "La playita", se apostó personal para detectar y rescatar el cuerpo flotante. Con ese objetivo, un vehículo 4x4 y un buzo se apostaron en el agua mientras el helicóptero de la Policía sobrevoló la zona.
Los rescatistas intentando recuperar el cuerpo.
Finalmente desde el aire divisaron el cadáver en el camping Don Guillermo, 1,5 km aguas arriba de Álvarez Condarco.
Los rescatistas se trasladaron hasta el lugar y recuperaron el cuerpo del nene. Allí, decenas de campistas observaron estupefactos como se desarrollaba el operativo, mientras que otros tantos no prestaban atención y seguían bañandose en el agua.
Actividad normal y "La Playita"
Pese a la tragedia, decenas de familias siguen llegando hasta la "Playita" y se bañan en las aguas del río.
Las autoridades prohibieron el acceso en vehículos hasta la costa, por lo que deben dejarlos estacionados a la vera de la ruta 82 y llegar hasta el agua a pie.
El control estuvo a cargo del cuerpo de preventores municipales de Luján, que impedían que los rodados descendieran hasta la margen del río. Sin embargo, no lograron evitar que los ciudadanos se bañaran peligrosamente en aguas turbulentas.
* Informe: Mariano Bustos