Un nuevo femicidio inquieta a la sociedad mendocina y moviliza al aparato judicial para esclarecer la muerte de Patricia Zárate. La preceptora que se desempeñaba en la Escuela Dávila de Las Heras, fue hallada sin vida en su domicilio en la Sexta Sección con varios cortes en el cuello el viernes pasado, pero ya llevaba dos días de fallecida.
El elemento que podría comprometer aún más al único imputado Daniel Fernando Delamarre, su ex pareja, si se encuentra en su poder el arma homicida.
Las pericias indican que agresor utilizó un cuchillo de cocina y si bien se secuestraron tres utensilios de la casa de la víctima, es poco probable que alguno de ellos haya sido utilizado para cometer el hecho.
La Policía Científica incautó estos elementos en busca de ADN del presunto autor, aunque, fuentes judiciales indicaron que no tenía material genético a primera vista.
Por eso, el foco está puesto en dar con el cuchillo en un nuevo allanamiento.
La fiscal Cecilia Bignert también aguarda otros resultados, como la prueba de ADN en las uñas de la víctima que coincidirían con los rasguños que le encontraron a su ex pareja.
El celular del acusado es otro de los elementos pendientes. En un primer momento, Delamarre se habría rehusado a entregarlo a la Justicia.
A casi una semana del hecho, las fuentes judiciales consultadas se mostraron optimistas por el rumbo que tomó la investigación, ya que está confirmado que el homicida no forzó la puerta de la casa de Zárate y tampoco fue una muerte para tapar otro delito, como un robo.