Rosa Damiana Gauna, la mujer de 81 años fue asesinada por su hija. La encontraron de la peor manera. Un vecino del complejo donde vivia la anciana, se sorprendió porque desde hace días no la veía conversar en el barrio como lo hacía a diario, por este motivo decidió ir hasta su casa para ver si estaba bien y al asomarse por una ventana se espantó al ver que de una heladera medio abierta, se asomaba una pierna.
El llamado de urgencia del hombre ingresó la Policía de Córdoba a las 15.35 de ayer y minutos después los dos agentes que llegaron al lugar y se encontraron con la terrible imagen y el relato de una mujer nerviosa.
Se trataba de la hija de Rosa, de 42 años, que aseguraba que su madre había muerto el pasado lunes 9 de este mes y que ella había escondido el cadáver en la heladera.
Según alcanzó a decir a los policías –estos dichos no tienen validez judicial–, el domingo 8 discutieron y ella le pegó una cachetada a la mujer, golpe que la arrojó al suelo. Dijo que hace dos años que vivían juntas y que las peleas eran constantes. Lo concreto, de acuerdo a sus dichos, es que ese domingo ella se fue de la casa y al regresar al otro día, la encontró allí mismo tirada, sin vida.
Ante esto, no tuvo otra idea que tomar el cadáver y esconderlo en la heladera. El cuerpo estaba bajo una notable descomposición.
Durante estos 12 días, ella y un adolescente de 13 años continuaron viviendo allí, junto al cuerpo sin vida.
Todo esto se desprende del relato de fuentes policiales que ayer intervinieron en la causa, hoy en manos de la división Homicidios.