Una pericia permitirá esclarecer quién mató a Rosita Guzmán, la mujer en situación de calle que murió al quedar en medio del fuego cruzado entre la policía y delincuentes, la trágica madrugada del 15 de julio en inmediaciones a la ex estación de servicio EG3. Esta semana podrían conocerse los resultados.
Se trata de la comparación entre la bala que alcanzó a la mujer, con la del arma de la policía imputada por el hecho y un tercer proyectil que fue encontrado al interior de la vivienda de la fallecida. Este podría pertenecer a los malvivientes que intentaba atrapar la uniformada.
Aún no se determinó a qué arma pertenece, porque en ambos casos se trata de una pista 9 milímetros.
La ciencia dará una respuesta a lo que todavía no está claro en el expediente. Si Rosita -la mujer que estaba en situación de calle- fue herida fuera de su casa, cuando habría salido a ver qué estaba pasando alarmada por los tiros, o bien si ocurrió cuando los delincuentes ingresaron a su domicilio para escapar de la policía.
Si se determina que el proyectil pertenece al arma reglamentaria de la auxiliar Mayra Sayas podría quedar imputada formalmente de homicidio agravado y se resolvería su situación en la Inspección General de Seguridad (IGS).
El organismo disciplinar inició una investigación preeliminar, pero hasta el momento no hay avances porque se espera el dictamen del fiscal Daniel Carniello, al frente del caso.
Mientras tanto, Sayas goza del beneficio de la prisión domiciliaria "con la esperanza de que podamos revertir la calificación del hecho", señaló su abogado Gustavo Sarli en declaraciones a MDZ.