La muerte de Marlene Carruman López sigue inquietando a los investigadores. Aún no se sabe a ciencia cierta la causa del deceso de la joven que apareció sin vida y con parte del cuerpo quemado en un descampado en Guaymallén. Las expectativas están puestas en los estudios toxicológicos e histopatológicos para determinar si el consumo de alguna sustancia pudo haber provocado el único signo anormal que encontraron en sus restos, un derrame cerebral.
Esta semana la Justicia avanzó en la toma de testimoniales de la familia de la joven y se supo que antes de ser encontrada por unos albañiles, hacía varios días que faltaba de su casa. Aunque no había una denuncia por búsqueda de paradero porque usualmente se iba por unos días y luego regresaba.
Según el relato de su mamá, ya no vivían más en La Favorita, sino en un asentamiento en Corralitos, no muy alejado de donde apareció fallecida.
Su hija le había comentado que tenía problemas con dos mujeres que se dedicarían a la prostitución, como lo hacía la adolescente. Sin embargo, las pesquisas no lograron dar con ellas hasta el momento para aclarar si tuvieron algún tipo de participación en el hecho.
Lo más extraño del caso, es que Marlene no presentaba signos de violencia, ni tampoco marcas que permitan inferir que intentó defenderse de un agresor. Por eso, la investigación intenta direccionarse hacia una muerte por causas naturales.
Luego de la autopsia pudo establecerse que la víctima tenía una parte muy reducida de su cuerpo quemado y en el descampado en que fue hallada -Buenos Vecinos al 1.800 también había pastizales carbonizados. No se descarta que una vez sin vida, las llamas de un incendio en el lugar la hayan alcanzado.
El caso es un verdadero misterio para los investigadores porque tampoco fue encontrado entre las ropas de la víctima, un teléfono celular, que al menos permitiera reconstruir con quién estuvo antes de morir.