Un incendio forestal que tomó grandes dimensiones se desató ayer en las colinas que rodean a esta ciudad, del otro lado del río Chimehuin, en el extremo sur de la Cuesta de Mendaña, el cual se encontraba contenido anoche según informó oficialmente el gobierno neuquino.
Al inicio del siniestro, fueron evacuadas preventivamente las personas que se hallaban presentes en un núcleo de viviendas ubicado próximo a la cima de la ladera y se focalizó el trabajo en resguardo de esas propiedades, en una etapa protocolizada de la lucha contra el fuego que concluyó con total éxito, sin que se vieran afectadas personas ni bienes materiales.
De acuerdo a Diario Río Negro, el foco tuvo origen alrededor de las 16 de ayer, en un sector de la estancia Leufú, en inmediaciones de la orilla del río Chimehuin, frente al área que ocupa el Parque Industrial de esta localidad, por causas que se ignoran de momento.
Las llamas se propagaron rápidamente debido en gran medida a la vegetación fina propia de la estepa que se encuentra afectada y a la sequedad del material combustible dada por los últimos días sin lluvia, sin desmedro de las altas temperaturas ambientales y los vientos que azotaron la zona ayer.
Además, el protocolo de actuación en los denominados "incendios de interfase", donde se combinan aspectos del incendio forestal con el rural, atento la presencia de vida humana, prestó suficiente tiempo a las llamas para que obtuvieran una ferocidad difícil de tratar para los brigadistas en los restantes frentes, aún con la ayuda del avión hidrante, que comenzó a operar en la zona a partir de las 18.
Los más de 40 combatientes ocupados en el ataque directo contra el fuego corresponden a brigadas de Bomberos Voluntarios de esta localidad; del Parque Nacional Lanín; del Plan de Manejo del Fuego de Neuquén, y refuerzos de la empresa estatal neuquina Corfone, además del personal involucrado en la operación del avión hidrante.
Asimismo, bomberos de la vecina localidad de San Martín de los Andes quedaron involucrados en el operativo, a cargo del ataque inicial en la eventualidad de un nuevo siniestro en la zona.