Lucas Rodríguez (30) permanece imputado por los abuso de arma de fuego, portación ilegal y homicidio culposo por la muerte de su hermano Rubén Rodríguez el 25 de diciembre pasado en horas de la madrugada. Sin embargo, fue liberado porque la Justicia consideró que disparó sin intención.
En realidad, Rodríguez habría querido agredir a un vecino, y no a su hermano. Ahora estaría negociando la posibilidad de avanzar en un juicio abreviado para evitar la cárcel, a cambio de reconocer su responsabilidad en el hecho, que según la fiscalía no fue intencional, según publicó La Arena.
El hecho ocurrió el 25 de diciembre a la madrugada cuando Lucas (30 años) y Rubén Rodríguez (28), junto a Martín Bustos (35) fueron en auto a la casa de Carlos Goiris (30), donde efectuaron varios disparos por lo que el dueño de la vivienda salió e hirió a Bustos con un cuchillo.