Las pericias practicadas en el cadáver de Mirella Córdoba (74 años) confirmaron que su deceso se produjo por causas naturales y que sus antecedentes de hipertensión tuvieron una influencia decisiva en el desenlace.
La evaluación se desprende del "examen externo" que se le realizó a los restos de la jubilada, luego de que se descompensara y falleciera en las oficinas del PAMI, en calle Córdoba de Ciudad, mientras esperaba de ser atendida para efectuar el cambio de prestador, el 8 de enero.
María Alejandra Obregón, fiscal federal a cargo de la investigación, había solicitado el estudio al Cuerpo Médico Forense.
No obstante, desde la División de la Policía Científica se había constatado ese mismo mediodía que Córdoba no presentaba indicios de una muerte violenta.
Según informaron fuentes judiciales las pericias no corresponden a una autopsia, sino a un "examen externo", ya que los restos de la paciente llegaron con un certificado de defunción donde la causa de muerte era "natural".
De acuerdo con los antecedentes médicos y que quedaron plasmados en el documento, la mujer tenía problemas de presión arterial, según pudo conocer MDZ.
Con esta información, la representante del Ministerio Público Federal analizará si continúa con la causa para determinar si hubo algún tipo de negligencia de parte de las autoridades del PAMI o cierra el caso.
Tragedia
La tragedia dejó al desnudo una serie de falencias en la prestación de la obra social y el manifiesto descontento de los afiliados. La muerte sumó la indignación de los beneficiarios por la lentitud en las gestiones y las malas condiciones edilicias de las oficinas.
Como consecuencia de la repercusión nacional que tuvo el caso, los jubilados exigieron la renuncia del responsable local de PAMI, el médico y referente de La Cámpora Marcelo Álvarez.
El dirigente tuvo que interrumpir sus vacaciones para apagar el fuego desatado en su ausencia. A su llegada, se encargó de deslindar responsabilidades y sostuvo -en una entrevista realizada por la periodista Jimena Catalá- "que se produjo un infarto masivo que por más que hubiese llegado la ambulancia a tiempo no habría resistido", se justificó.
Las explicaciones de Álvarez fueron coincidentes con las de los funcionarios que estaban a cargo de la dependencia al momento de producirse la muerte de Córdoba, quienes aseguraron en una conferencia de prensa que fue "un hecho aislado; se trató de muerte súbita".