Durante los meses de calor, la ropa ajustada, la transpiración por las altas temperaturas, el uso de ropa interior de fibras sintéticas o nylon en lugar de algodón y la humedad natural de los genitales femeninos predisponen a que aparezcan infecciones vaginales.
Infecciones vaginales más frecuentes:
-candidiasis (hongos)
-tricomoniasis
-vaginosis bacteriana
Síntomas frecuentes de infecciones vaginales:
Ardor
Picazón
Enrojecimiento-Irritación
Flujo abundante y/o anormal (diferente color u olor)
Dolor durante las relaciones sexuales
El primer diagnóstico es clínico, se realiza la observación de la zona inflamada y luego una observación más profunda mediante la colocación de un espéculo. Ocasionalmente, puede solicitarse un cultivo de flujo, si los síntomas y signos no son tan claros, o el proceso es recurrente. El tratamiento suele hacerse con cremas y óvulos. También es frecuente el uso de antibióticos y/o antifungicos por vía oral.
La mayor parte de las infecciones vulvovaginales no afectan el curso del embarazo, ni al bebé por nacer; de cualquier manera, toda paciente (embarazada o no) que presentara los signos y síntomas mencionados anteriormente debe consultar al ginecólogo, y no automedicarse.
Recomendaciones para la prevención
• Evitar el uso de ropa ajustada.
• Usar ropa que permita la ventilación.
• No utilizar ropa interior de fibras sintéticas que no permiten absorber la humedad. Preferir la de algodón.
• No utilizar protectores diarios que dificultan la ventilación y aumentan la humedad y la temperatura.
• Higienizarse adecuadamente de manera de evitar la contaminación de la zona con bacterias intestinales.
• Sexo seguro para reducir las posibilidades de contagio de enfermedades de transmisión sexual.
• Usar jabones neutros, sin perfume
• No abusar del uso de duchas vaginales
Dra. Marianela Atencio (MN118574), médica ginecóloga de Halitus Instituto Médico
Prensa Eikasia