Una preocupada lectora de MDZ Online envió a la Redacción a través de un correo electrónico la descripción de un panorama cuasi desolador en cuanto al estado del Museo del Área Fundacional, ubicado en la Cuarta Sección de la Ciudad de Mendoza. Lo cierto es que las quejas se repiten desde hace meses, prácticamente, desde el comienzo de los calores mendocinos.
Es que en el Museo del Área Fundacional no hay aire. “Esto es un horno, no se puede creer. Me dan mucha pena los empleados, porque los visitantes venimos un rato, hacemos la visita igual soportando el calor, pero la gente que trabaja aquí verdaderamente se cocina”, comienza diciendo una lectora de MDZ Online que decidió compartir la tortuosa experiencia que vivió.
“Pedí el libro de quejas para dejar asentada esta situación, y mi sorpresa fue encontrar reclamos del mes pasado que hablan de lo mismo. Tomé el celular y les saqué fotos, porque me parece algo increíble. Se trata del Museo que muestra los orígenes de nuestra Ciudad, su fundación... ¿Cómo puede ser que esté en este estado?”, siguió.
“Quiero aclarar que siento mucha tristeza justamente porque soy mendocina, no una turista, y me duele que la gente que visita nuestra provincia se lleve esta impresión. Soy profesora y vengo asiduamente, con alumnos y familiares. Hace unos días, si mal no recuerdo el 17 de enero, escuché como debatían los empleados sobre el susto que se habían llevado por la cantidad de roedores que encontraron en el museo: una chica decía que hasta había cañerías taponadas con ratas, lo que me parece algo atroz”, comenta la lectora de MDZ. “Y lo peor fue cunado escuché la palabra 'vinchucas'. ¿Es posible que haya vinchucas, con la peligrosidad que ellas representan?”.
“Escribo y envío las fotos para que el intendente Suárez tome cartas en el asunto, para que la gente de Cultura del Municipio lo tome como tema prioritario”, finaliza el correo de la mujer.
La palabra oficial
MDZ se comunicó con Horacio Chiavazza, director del Museo del Área Fundacional, quien gentilmente atendió sin poner reparos y comentó que “efectivamente hace unos meses estamos con el sistema del aire en arreglo debido a un problema de ciertos insumos y a problemas eléctricos. Lo cierto es que ahora está funcionando a media máquina, y en los días realmente calurosos no alcanza a refrescar”.
“Tenemos además un estilo de techo que genera mucho calor. Es cierto: está muy caluroso pero estamos trabajando a contrareloj para solucionar la inconveniencia. Cuesta a dar con la solución de estos inconvenientes técnicos, pero estamos sobre el asunto”, explicó Chiavazza.
“Y también es cierto que han proliferado las cucarachas y las ratas. Te cuento por qué: desde un tiempo a esta parte se están realizando arreglos de las acequias, porque como saben todos, este es el sector más deprimido de la Ciudad, y cuando hay lluvias pueden surgir problemas de anegamientos. Gracias a estos arreglos el drenaje de aguas va a ser mucho mejor, pero las roturas de puentes y acequias, y el proceso de reconstrucción hace que alimañas salgan a la luz y se 'remuevan' de un lugar a otro”, siguió el director del Museo.
“Nosotros mensualmente tenemos un sistema de control de plagas. Este se raliza a través de licitación, y por supuesto, abarca a todo el museo. Estamos justamente en el proceso de solicitud de presupuesto para el que corresponde al comienzo de año”.
“Finalmente, quiero destacar que el Museo tiene un caudal de 50 mil visitantes por año. Este es un número altísimo, y el porcentaje más alto es de gente conforme y satisfecha con las visitas y con la información obtenida. Por supuesto, cuando hay una persona disconforme, nos interesa y nos preocupa. Hemos participado en certificación de normas ISO y tenemos un sistema de encuestas interno que nos es muy útil y hasta ha sido objeto de estudio en tesinas”, finalizó Chiavazza.