Tres personas fueron detenidas en las últimas horas en el marco de la investigación por el crimen y descuartizamiento de la joven misionera Analía Oliveira, cuyos restos aparecieron en Tristán Suárez.
La ex cuñada y otra mujer que vivían con Analía Itatí Oliveira, de 24 años, que apareció descuartizada tras estar desaparecida durante tres meses, fueron detenidas por ese hecho, mientras que también fue apresado un hombre que habitualmente concurría a la vivienda en donde residía la víctima.
Los sospechosos fueron identificados como Samantha Villagra, ex cuñada de Analía, María del Carmen Giménez (ambas vivían con la víctima) y Federico Vega, un hombre solía la visitar la casa de Tristán Suárez.
Según informó el portal de noticias DiarioConurbano.com, junto a estas tres personas fueron detenidas otras dos, quienes tras declarar ante el fiscal Carlos Hassan, de la UFI descentralizada de Ezeiza, fueron liberadas.
Si bien Oliveira se fue de la casa el 9 de agosto, su cuñada hizo la denuncia policial 12 días más tarde, lo siempre generó fuertes sospechas en la familia de la víctima.
Las piernas de Analía fueron hallados en noviembre último en un descampado de Tristán Suárez, el resto del cuerpo no apareció pero las pericias determinaron que la data de muerte era muy cercana a la de la denuncia realizada por Villagra.
Aunque no fue confirmado oficialmente, trascendió que entre las pruebas que involucrarían a los tres detenidos se encuentran prendas de la víctima y el resultado de muestras de ADN.
Analía había venido desde Misiones, donde vivía con su familia para alojarse en la casa de Samantha Villagra, una ex cuñada de Oliveira con quien tenía una buena relación. Su idea era poder estar más cerca de su novio, un cadete del Colegio Militar de la Nación del que se separó días antes de desaparecer.
El joven estuvo entre los sospechosos al comienzo de la causa, pero con el tiempo quedó descartado. El 9 de agosto pasado la joven le dijo a Samantha que salía y volvía al otro día pero nunca regresó a la casa de Tristán Suárez, en el partido de Ezeiza.
Lo primero que le llamó la atención a la familia de la víctima fue que Samanta realizara la denuncia por la desaparición recién doce días después de ocurrida. El 18 de ese mes, cuando aún no se había hecho esa presentación, se encontraron las dos piernas envueltas en una bolsa de nailon, en un arroyo.
En noviembre, un análisis genético confirmó que se trataba de Analía. Se hicieron allanamientos, pero recién a mediados de diciembre la lupa terminó de posarse en el entorno más próximo a la víctima. "Las piernas habían aparecido con una sola media. Y resulta que, cuando se allanó la casa de Villagra, dieron con la otra media del par. Esa fue una de las pruebas para ordenar los arrestos. Los forenses, además, concluyeron que Analía fue asesinada un día antes de que se encontraran los restos. Eso significa que estuvo cautiva al menos ocho días", dijo Enrique, tío de la joven descuartizada.
Los tres detenidos están imputados de privación ilegítima de la libertad doblemente agravada. El fiscal Carlos Hassan tiene hasta el 18 de enero para definir si pide la preventiva de los imputados, según publicó NA.