Eran las 8.05 cuando el estruendo del disparo alertó a los vecinos, que quedaron conmocionados cuando escucharon los gritos de la víctima: "¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Me muero!", alcanzó a decir Víctor Hugo Díaz, de 35 años, antes desvanecerse en la calle, a unos 40 metros de la casa de sus padres, en Carapachay. Logró salvar su vida y ahora se recupera en una clínica de Olivos, también en el partido de Vicente López.
Díaz acababa de dejar a su pequeña hija de tres años al cuidado de sus padres y, junto con su mujer, se estaba por subir al Peugeot 307 gris de la familia cuando fue sorprendido por una banda integrada por al menos cuatro asaltantes.
"Se trató de un hecho al voleo donde los delincuentes, que estaban en la zona en busca de una víctima, vieron una oportunidad", explicó a La Nación un jefe policial.
El hecho ocurrió ayer en Horacio Quiroga al 3500, entre Acassuso y José Ingenieros, a tan sólo 300 metros de la comisaría 6» de Vicente López, que tiene jurisdicción en Carapachay,
Según la reconstrucción del hecho, pocos minutos antes de las 8, Díaz estacionó su vehículo en la puerta de la casa de sus padres. Él, su mujer y su hija descendieron del auto. La pequeña, como era costumbre en las vacaciones, se iba a quedar al cuidado de sus abuelos.
"Cuando la pareja salía de la casa para subirse al vehículo, fue sorprendida por dos delincuentes armados", señalaron fuentes que participan de la investigación del hecho.
Los delincuentes, primero, se apoderaron de la cartera de la mujer de Díaz, donde ella tenía su teléfono celular y otros elementos de valor. Después intentaron obligar al matrimonio a subirse al coche.
"No creemos que la intención fuera secuestrar a la pareja. Nuestra sospecha es que los ladrones quisieron que Díaz y su mujer subieran al auto para que no activaran un bloqueo o un rastreador satelital", dijo el jefe policial consultado.
Todo se complicó cuando la esposa de Díaz no pudo subirse al asiento trasero, ya que de ese lado había una silla para bebes. "Ese momento de distracción fue aprovechado por Díaz, que le pegó una patada a uno de los ladrones; éste disparó", explicaron fuentes policiales.
El proyectil hirió a Díaz en la ingle. En ese momento comenzó a correr hacia la calle Acassuso, dejando el rastro de su sangre por 50 metros. Los delincuentes escaparon de la escena de los hechos. Después la policía pudo confirmar que, además de los dos ladrones que sorprendieron a la pareja, había por lo menos otros dos integrantes de la banda: uno al volante de un Peugeot 307 gris (similar al de la familia asaltada) y otro en una moto.
Raúl Díaz, padre de la víctima, estaba dentro de su casa. Al escuchar la detonación y los gritos se asomó por la ventana y vio que su nuera estaba "desesperada".
Después, al salir a la calle vio a su hijo tirado cerca de la esquina. "Se tomaba la ingle y le corría sangre entre los dedos. Yo pensé que no se salvaba", dijo el padre de la víctima al canal de noticias TN.
Los vecinos de Díaz afirmaron que la ambulancia de la Municipalidad de Vicente López tardó más de 20 minutos en llegar. Es más, una mujer aseguró que su hija llamó al número de emergencias y le pidieron los datos filiatorios de la víctima, que obviamente no tenía.
Los primeros en socorrer a Díaz fueron unos vecinos, que le hicieron un torniquete para tratar de frenarle la hemorragia. Después se sumó un médico que atiende a afiliados del PAMI y que tiene el consultorio al lado de la casa de los padres de la víctima.
Los vecinos estaban conmocionados. "Eran desesperados los gritos de él pidiendo ayuda. Repetía «me muero, me muero»", recordó una mujer que vive a metros de la escena de los hechos.
Finalmente llegó la ambulancia y Díaz fue trasladado al Hospital Municipal Bernardo Houssay, de Vicente López, donde lograron estabilizarlo. Después fue traslado a la Clínica Olivos.
"Perdió mucha sangre, pero como el proyectil no dañó ningún órgano vital se le pudo salvar la vida", dijo una fuente policial.
Cuando le consultaron si su hijo era empresario, Raúl Díaz se sorprendió y respondió: "Es un trabajador que estaba apurado por cumplir horario". Su nuera le había dicho que pensaban que los ladrones se los querían llevar cautivos.
El hecho es investigado por personal de la comisaría de Carapachay y de la Jefatura Distrital de Vicente López.
Los heridos
Un policía bonaerense fue herido de un tiro tras enfrentarse con cuatro delincuentes, uno de los cuales también resultó herido y detenido. Ocurrió cuando asaltaron a un hombre que guardaba el auto en su garaje, en Ramos Mejía, partido de La Matanza. El hecho comenzó a las 7, cuando la víctima fue sorprendida por cuatro ladrones que circulaban en un Audi.
Los asaltantes subieron el vehículo de culata en la vereda de la casa y sustrajeron algunos electrodomésticos, entre ellos, dos televisores LCD y una notebook. Pero la situación fue advertida por un móvil del Comando de Prevención Comunitaria (CPC), que pidió refuerzos. Hubo un enfrentamiento armado que terminó con un policía y un delincuente herido.