El caso Berdasco y un fallo que remató el dolor

El máximo tribunal de la provincia otorgó la pena mínima a un joven de 22 años acusado de homicidio al dueño de la empresa Puro Mármol. Para la viuda, "el proceder de la Justicia nos causó otro daño más". La palabra de Raúl Vicchi, coordinador de Políticas Públicas de la Suprema Corte de Mendoza y amigo personal de la víctima.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Luego de casi dos años de la finalización del juicio por el crimen del empresario Carlos Berdasco, ocurrido en febrero del 2010, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza decidió en las últimas horas rebajar la condena de uno de los dos condenados por el crimen, alegando que el criminal mantuvo “un buen comportamiento” durante su encierro y se encuentra “readaptado” a la sociedad. Debido a esto, el joven saldrá de la cárcel en los próximos días.

El máximo tribunal de la provincia hizo lugar al pedido de la defensora oficial para que se rebaje la condena de 10 años de prisión a Rodolfo “El Tombino” Ponce, quien actualmente tiene 21 años pero, cuando ocurrió el asesinato cumplía 17, por lo cual estuvo alojado en el ex COSE.

Su cómplice, Cristian “El Tetera” Ochoa (24), permanecerá detenido debido a que se mantendrá firme la condena de 25 años.

La Suprema Corte resolvió rebajar la condena de Ponce de 10 a tres años y cuatro meses, la pena mínima dispuesta en el Código Penal para las carátulas de homicidio en ocasión de robo. Así, el joven ya cumplió la condena y quedará en libertad próximamente.

La Suprema Corte explicó que la rebaja a Ponce se debe a que el joven cumplió de manera “exitosa” el tratamiento que llevó a cabo durante su estadía en el actual Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil (SRPJ - ex COSE) y que logró readaptarse a la sociedad, con lo cual, estaba listo para su salida de la prisión.

Dicha explicación se basó en el informe que la defensora oficial presentó a la Justicia y que fue elaborado hace poco por los profesionales del ex COSE, donde se toma nota de que Ponce “reconoció su accionar” y logró redimirse. Además se hizo hincapié en la buena conducta del recluso dentro del penal juvenil.

“Siento espanto y vergüenza ajena”

Mirtha Fontemachi, Viuda De Carlos Berdascom estuvo en diálogo esta mañana con MDZ Radio y dio su opinión al respecto de esta medida, por la cual se mostró sorprendida, y de la cual se enteró apenas el miércoles pasado.

“Yo sabía que se había apelada el fallo de la Cámara, pero no me imaginé este resultado. Me enteré el miércoles y me paralizó. Sentí espanto y vergüenza ajena, porque pensé que la vida de mi marido y de cualquier persona inocente vale tres años y cuatro meses de pena para la Suprema Corte de Justicia”, dijo la viuda de Berdasco.

Un tratamiento exitoso en menos de cuatro años me genera muchísimas dudas.

Mirtha contó además que su marido solía realizar labores sociales con los jóvenes de La Favorita, para que cayeran en el delito.

“Él se inició en una vida de trabajo austera en el barrio La Favorita, se fue haciendo de poco. Tenía un sentido de dar una oportunidad a todo el que se le acercaba, estimularlo con consejos, con consejos para que aprendieran labor y con una integridad pocas veces vista en las personas”, dijo la mujer.

Sobre ese hecho, Mirtha recordó: “Dos clientes de Buenos Aires vinieron a ver materiales para la construcción en la fábrica. Le pidieron ver algunas piedras en la molienda de la fábrica. Fueron los tres. Por una parte desierta, aparecen tres jóvenes con armas diciéndoles que se tiren al suelo, que los van a matar si no los obedecen. Yo llegué media hora después, los testigos se tiran al suelo, a mi marido le piden quedarse de pie. Les sacan a todos las pertenencias. Los testigos escucharon el tiro y el quejido de mi marido. A 50 cm estaba la persona que le disparó, directo al corazón”.

Al menor lo conocí en el juicio, fue una situación violentísima, en su mirada no había nada. Nunca me lo voy a olvidar tener en frente a la persona que dijo ‘yo lo maté’. El daño a mi familia ha sido muy grande.

“Yo siento que la Justicia nunca trabajó con nosotros. No solo el menor que asesinó a mi esposo nos causó daño, el proceder de la Justicia nos causó otro daño más. ¿Dos veces se equivocó en las otras instancias la Justicia para que revoquen esa medida sobre el peor daño que puede cometer una persona que es quitarle la vida a un inocente?”, agregó Mirtha.

Mi marido probablemente los reconoció, porque eran de la zona. Ellos no declararon nunca.

Mirtha dijo además: “Tenemos miedo ahora que el asesino está en libertad. Pero ya nos quitaron lo más valioso que teníamos, ¿qué más nos pueden quitar?”

“Me gustaría preguntarles a los jueces que tomaron la decisión si nos tuvieron en cuenta, si saben si somos gente honesta y de trabajo, pero acá hay una visión unilateral. ¿Quién me afirma que el tratamiento de reinserción fue exitoso, quién se hace cargo cuando estos menores salen en libertad y cometan un nuevo delito? La sociedad entera está dañada con esto”, dijo finalmente.

“Yo no lo perdono”


Raúl Vicchi, coordinador de Políticas Públicas de la Suprema Corte de Mendoza, estuvo también en diálogo con MDZ Radio luego de las declaraciones de la viuda de Berdasco, y evitó hacer alguna referencia profunda al caso, ya que era su amigo personal. Sin embargo, confió en el fallo de la Corte, aunque resaltó: “Yo no lo perdoné”.

“Yo tenía amistad con Berdasco. Tuve la oportunidad de conocerlo cuando fui intendente. Me ayudó mucho a conocer ese sitio, tan problemático, fue un muy buen amigo. Hizo mucho por la gente del lugar, sobre todo por los jóvenes”, expresó Vicchi.

Sin embargo, aseguró que “la Corte nunca emite un fallo arbitrario, rápido, no estudiado. No estoy en el papel de la gente de la Corte, que debe seguir los lineamientos del saber. Esta Corte es famosa por no tomar decisiones erróneas ni apresuradas, pero me cuesta opinar sobre algo que a mí también me duele”.

Para el exintedente capitalino, “existen las excepciones en la vida, y todo el mundo tiene derecho a redimirse, aunque los demás no los perdonemos”. Aunque resaltó: “Personalmente, yo no lo perdono. Pero la Corte tiene la visión de la Justicia, y está más allá de nosotros”.

“La Corte sin ninguna duda ha fallado en el seguimiento de la ley. Eso para nosotros puede ser doloroso, pero se ha hecho sobre la base de las leyes sancionadas. Y lo digo con todo el dolor del alma. No hay reparación para la familia. Dañaron a toda la familia, y eso no se repone más”, añadió.

El caso

Carlos Berdasco, dueño de la empresa Puro Mármol, fue asesinado en medio de un asalto en febrero de 2010. El homicidio se produjo en las instalaciones que la fábrica posee en el barrio La Favorita, donde el empresario y su familia eran muy queridos por la gente de la zona, debido a su activa participación y compromiso con la sociedad.

A los pocos días del crimen, la Policía logró detener en San Martín a Ponce, quien en ese momento contaba con 17 años. Su ubicación se logró gracias a las pistas brindadas por testigos presenciales del hecho y a un minucioso rastreo por parte de los investigadores, quienes sindicaron al adolescente como el autor material del crimen.

Dos meses después, se logró la detención de Ochoa en una vivienda del barrio Los Paraísos, en Godoy Cruz. Sin embargo, su primer paso por la cárcel duraría poco, ya que fue liberado a los pocos meses por falta de pruebas. Sin embargo, no tardó demasiado en ser nuevamente detenido, gracias a una nueva serie de evidencias que lo dejaron involucrado en el crimen del empresario.

Con la causa en manos del fiscal de Delitos Complejos, Daniel Carniello, la Sexta Cámara del Crimen encontró culpables de homicidio criminis causa a los acusados el 30 de octubre del 2012 e impuso a Ochoa la prisión perpetua y a Ponce una pena de 13 años de prisión, debido a que al momento del asesinato era menor de la mayoría de edad.

Sin embargo, la defensa de los acusados logró obtener testimonios que sostenían que el crimen habría sido “accidental” por lo cual presentaron un recurso de casación y la Justicia cambió la carátula del fallo a homicidio en ocasión de robo. Así, Ochoa obtuvo una condena por 25 años y la de Ponce quedó rebajada en 10 años.

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