La utilización de carros tirados por caballos para realizar "deliveries" de paco, aprovechando la falta de controles en la provincia de Buenos Aires, fue denunciada por el director de Empadronamiento y Fiscalización Equina del partido de Quilmes.
El funcionario, Félix Grzemailo, indicó al respecto que por las noches los carreros se dirigen a la villa Los Eucaliptos de Quilmes Oeste, en donde compran las dosis para ser revendidas, publicó un medio porteño citado por la agencia Noticias Argentinas.
"Desde la medianoche se pueden ver cómo circulan por las Avenidas La Plata, Zapiola y Dardo Rocha en dirección a Los Eucaliptos, donde se encuentra la gran mayoría de las cocinas de paco", afirmó.
Según señaló, el director de Empadronamiento y Fiscalización Equino descubrió esta modalidad al inspeccionar varios carros, cuyos caballos se encontraban en pésimo estado de salud: "Cuando vemos un animal famélico y descuidado tenemos que intervenir para rescatarlo, pero muchas veces nos encontramos con cargamentos de droga. La última vez nos topamos con 120 dosis de paco y lógicamente dimos aviso a la policía, lo que me valió una amenaza de muerte".
Además Grzemailo ya realizó 16 denuncias por recibir comunicaciones telefónicas con "advertencias": "Me llaman para decirme que me deje de romper las pelotas con los controles a los caballos. Pero no les tengo miedo. Al único que le temo es a Dios".
De acuerdo al funcionario quilmeño, los narcotraficantes ya no utilizan motos para el traslado de sustancias por la gran cantidad de controles que se realizan en el vía pública: "Las motociclistas están bajo la lupa por la modalidad motochorros, en cambio a los carros tirados por caballo no los para nadie", expresó.
Por último, sugirió que "la policía y la Dirección de Tránsito deberían parar a todos los que circulan con equinos, porque el 98 por ciento de los que están en la calle son robados y no tienen ningún tipo de documentación".