Alex Gordon, dueño de la cadena de locales de comida rápida Nac&Pop, es buscado por empleados y por su propia familia. El hombre desapareció y está acusado de deber muchos sueldos.
Los trabajadores de la firma, cuya sede central se ubica en Buenos Aires, se encuentran en estado de asamblea permanente e, incluso, están analizando alguna forma de autogestionarse para no quedarse sin empleo.
De acuerdo con lo que informó La Nación, se trata de una cadena de hamburguesas "nacional y popular" con 170 empleados, que hace menos de dos años era un modelo de éxito en Buenos Aires.
Actualmente, sus trabajadores denuncian que se les adeudan varios meses de sueldo, el aguinaldo, y que incluso reciben amenazas de los pocos referentes de una empresa que, a esta altura, parece un fantasma.
"Nuestra idea es hacer una cooperativa. Hacer funcionar el local y volver a cobrar el sueldo", explicó esta mañana a La Nación Karen Ibarra, una de las empleadas más antiguas de "Nac&Pop".
Según el matutino porteño, la mujer trabaja allí hace casi tres años, cuando la cadena desembarcó en la ciudad. La mujer, de 26 años, hace tres meses que no recibe su salario y ya no sabe cómo hacer para mantener a sus dos hijos.
"Desde que se enteraron que estoy embarazada comenzaron a maltratarme, a discontinuar mis pagos y desde que entré en licencia la responsable de recursos humanos ya ni me atiende el teléfono", agregó Laura, otra de las damnificadas.
"No nos están haciendo aportes ni contamos con obra social. Queremos que se presente el dueño de la empresa, que no da la cara. Los únicos que vinieron son policías, que nos amenazaron en forma muy violenta", contó Karen, y agregó que en los últimos días un grupo de personas encabezado por una supervisora, les dijo "que se dejen de joder o los van a llenar de plomo".
El dueño de la empresa es un empresario gastronómico con 40 años de trayectoria que abandonó la Argentina durante dos décadas y volvió en 2011 para apostar al negocio local.
El hombre es buscado hasta por su propio hermano, Gabriel Gordon, quien hasta hace poco formaba parte de la empresa. "No sé dónde está mi hermano. Si lo encuentran, que me avisen", dijo a La Nación.