La exposición que realizó el martes pasado el director del Zoológico, Gustavo Pronotto, en la Legislatura sobre el estado del recinto, recibió fuertes críticas de algunos sectores ecologistas que refutaron algunas cifras dadas por el profesional ante los integrantes de la Cámara Baja y rechazaron las críticas al proyecto de Ecoparque.
Durante su exposición en la Comisión de Ambiente de la Cámara de Diputados, Pronotto sostuvo que "el 80% de la población del Zoo proviene de la tenencia y del tráfico ilegal de animales" y que muchos de ellos "llegan en estado deplorable. Vienen mutilados, flacos o porque no les quedó otra opción"
Jennifer Ibarra, titular de la Fundación Cullunche, indicó a MDZ Online que las cifras dadas por el funcionario "no son ciertas" porque "en realidad, el 80% de la población del Zoológico es producto del exceso de población nacida por falta de manejo durante muchos años".
Si bien la activista reconoció que "es cierto que hay especies de animales producto del tráfico", reiteró que "no son tantos" y agregó: "Hay casi dos mil animales producto del desmanejo y la falta de política de control de natalidad".
Por otra parte, Ibarra también refutó las críticas de Pronotto sobre el proyecto del Ecoparque, realizado por varias organizaciones ecologistas y que pretende reconvertir el actual zoológico: "Sus dichos no hacen más que avalar el proyecto y demostrar que es necesario", ya que en su alocución "manifestó un montón de problemas que se solucionarían con el Ecoparque".
Por ejemplo, Pronotto indicó ante los legisladores que el actual Zoológico funciona como ‘un hospital de animales’, algo que Ibarra sostuvo como "la principal propuesta del Ecoparque, hacer eso bien hecho".
Cabe recordar que el Gobierno, a través del Ministerio de Tierras y Ambiente y la dirección del Zoológico de Mendoza, presentó públicamente un proyecto para darle una nueva función al recinto, y Pronotto reiteró en la Cámara Baja que el Ecoparque proyectado por los ecologistas "no permitiría reemplazar los animales cuando mueran".
En ese sentido, Ibarra sostuvo que "bajo ningún aspecto ellos quieren que los animales disminuyan". De hecho "el proyecto es no reponer los animales que fallezcan", indicó.
"Lo nuestro es un cambio de paradigma, una reconversión lenta y gradual para disminuir la cantidad de animales, pedir que entren bichos nuevos pero autóctonos y trabajar con los que hay. Se trata de convertirlo en un centro de recepción, conservación y rehabilitación de fauna silvestre", agregó.
Básicamente, según Ibarra, "la gran diferencia entre el Ecoparque y el proyecto de ellos (el Gobierno) es que el Ecoparque cuenta con el consenso social, porque la gente quiere un cambio, ver bien a los animales y que el Estado se haga cargo de lo que provocó".
"En este Gobierno no se presta atención a las cuestiones que tienen consenso social, y no es una administración de puertas abiertas", criticó.