En el medio de una fuerte discusión en torno a la educación en nuestro país, ya sea por las escuelas sin paredes de las comunidades wichis formoseñas o los aplazaos eliminados en Buenos Aires, en esa provincia abundan los jardines comunitarios para llegar donde el Estado no llega, según afirmó Miriam, educadora comunitaria de La Matanza, en diálogo con MDZ Radio.
“Nosotros brindamos servicios educativos y de contención para chicos de 45 días a 5 años. No somos guardería, sino que tenemos un fin pedagógico. Tratamos de estar donde el Estado no puede”.
Miriam contó que “hay más de 200 jardines comunitarios en Matanza cubriendo carencias donde no llega el Estado” y que en el establecimiento donde se desempeña trabajan tanto docentes recibidas como no recibidas.
“Yo hago esto hace 14 años y mi sueldo se paga gracias a inventivos comunitarios, no hay reconocimiento del Estado”, agregó.