Las aulas revoltosas parecen estar ganando la batalla a las gargantas de los docentes y ante esto, un diputado propone una solución tal vez no eficiente pero probablemente sí efectiva: micrófonos.
Alarmado por el nivel de licencias y partes por enfermedad por problemas con las cuerdas vocales en la Dirección General de Escuelas el radical Daniel Llaver impulsa una ley para equipar a todas las aulas de la provincia con micrófonos.
La iniciativa, que a simple vista puede verse como un “a grito, grito y medio”, logró esta semana media sanción en la Cámara Baja y el legislador espera la sanción final para comenzar a implementarla el año próximo.
Llaver admite que la solución está lejos de lo ideal, pero que ofrece una mejora a partir de un recurso tecnológico “muy sencillo y de bajo costo”.
Con docentes y autoridades desbordados por la realidad de aulas en las que quien está al frente debe lidiar muchas veces más con mantener el orden que en dar su clase, el legislador cree que el micrófono es al menos un camino intermedio a una solución que no parece cercana.
"Los docentes llegan alocados al final del día porque su herramienta de trabajo, que es la voz, se desgasta"
“No es que sea la solución absoluta a los problemas de la educación en Mendoza, pero es una herramienta más que ayuda; los docentes llegan alocados al final del día porque su herramienta de trabajo, que es la voz, se desgasta”, comentó el diputado y opinó: “No puede ser que los docentes tengan que gritar para dar clases”.
Llaver está esperanzado en que los 7,5 millones de pesos que costará implementar el sistema -a un costo de entre 300 y 500 pesos por equipo- reduzcan los pedidos de licencia y cambio de función docentes.
De acuerdos a datos de la DGE citados en el proyecto de ley cada semana 430 docentes no asisten a su trabajo en las escuelas mendocinas de todos los niveles lo que representa 15.000 días de ausentismo por año en la provincia.
Los hiatus, nódulos y disfonías son hoy la segunda causa de ausentismo docente. De acuerdo a los datos que maneja, en Mendoza hay 58.000 educadores de los cuales unos 4.700 cumplen funciones alternativas, el 30% de ellos por problemas relacionados a las cuerdas vocales.
De prosperar la inciativa del micrófono los beneficios serían “para las tres patas de la educación”, según el diputado: alumnos, docentes y Gobierno.
“Al alumno le va a servir para concentrar mejor la atención, para evitar que se disperse en el aula; al docente, para cuidar el principal elemento de su trabajo que es la voz; y al Gobierno porque habría una disminución de la segunda causa de ausentismo docente”, consideró Llaver.
La iniciativa es inédita a nivel nacional, ya que Mendoza sería la primera provincia del país en implementar el sistema de micrófonos inalámbricos.