Científicos del Instituto de Investigación del Hospital Infantil de Seattle reconocieron un área del cerebro que está ligada directamente con la motivación para realizar actividades físicas. Para el cuerpo médico, el hallazgo representa un hito para el tratamiento de la depresión y otras enfermedades relacionadas con el comportamiento, según reproduce un informe de la agencia Europa Press.
Los científicos Eric Turner y Yun-Wei Hsu demostraron que la habénula dorsal media controla directamente el deseo de actividad física en ratones. La estructura de la habénula es similar en humanos y roedores y estas funciones básicas en la regulación y motivación del comportamiento son similares entre ambas especies.
El ejercicio es una de los elementos terapéuticos no farmacológicos más efectivos contra la depresión por la inminente liberación de endorfinas, compuestos conocidos por su relación con las sensaciones de bienestar. Es por eso que este descubrimiento podría representar nuevos caminos para el tratamiento de los trastornos en el estado de ánimo.
En el estudio se utilizaron ratones genéticamente modificados en donde se bloquearon las señales químicas de la habénula dorsal media. Esto fue lo que encontró Turner junto con su equipo: sin una habénula dorsal media funcional los ratones se convirtieron en haraganes. Ellos eran capaces físicamente para correr pero no se mostraron motivados para hacerlo.
La habénula dorsal media de un segundo grupo de ratones fue estimulada por medio de optogenética en donde los mismos roedores "escogieron" activar esta área del cerebro al dar vuelta a una de dos ruedas responsivas con sus patas. Los ratones mostraron una fuerte preferencia al dar vuelta a la rueda que estimulaba su habénula dorsal media, con lo que se demostró que esta porción del cerebro está ligada al comportamiento.
Este descubrimiento podría ser un primer paso también para atacar la depresión sin el uso de psicofármacos.