La justicia se encamina a cerrar la causa por la muerte de Nicolas Barrera, el joven de 16 años que murió producto de una bala policial en un confuso episodio, ocurrido en marzo pasado en Godoy Cruz.
El fiscal Santiago Garay -que intervino en la investigación- solicitó el sobreseimiento del uniformado José Castro quien en un primer momento había quedado imputado por homicidio agravado por su condición de funcionario público.
Para Garay habría quedado probado el intento de robo por parte de Nicolas, según el testimonio del policía, lo que lo motivó a disparar en defensa propia. De todas maneras, no quedó probado que el arma que se encontró abandonada en el lugar del hecho, haya sido utilizada por el chico fallecido.
Por otro lado, los estudios toxicológicos practicados a la víctima arrojaron que había consumido estupefacientes.
Todos los antecedentes, sumado al relato del único testigo ocular, un vecino de la zona, permitieron arribar a una conclusión, al menos para la investigación penal, para sobreseer al policía sospechado.
No obstante, la querella cuestionará la resolución del fiscal y llevará el caso este martes a la Comisión de Derechos y Garantías de la Legislatura para que se revise todo el caso.
El hecho
Nicolás Barrera perdió la vida la noche del 20 de marzo pasado en inmediaciones de Perón y Subida de la Bloquera en el barrio Barrancos de Godoy Cruz.
Según la investigación, el policía José Castro provocó un disparo con la 9 mm que utilizaba para su trabajo, estando fuera de servicio, de acuerdo a su declaración para evitar que le robaran.