El mendocino que intentó robar 7 veces y siempre lo atraparon

Padre de cuatro hijos, desocupado y pésimo para quedarse con lo ajeno, pero "tenaz" en el delito. La curiosa historia del ladrón apresado por amenazar a un taxista con un tramontina.

Oscar Baldovino nació en Mendoza el 9 de abril de 1979, secundario incompleto, 35 años, padre de cuatro hijos. Eventualmente trabajaba en la gastronomía, pero normalmente, desocupado.

En el año 2000 se fue a San Juan, y al poco tiempo comenzó a acumular antecedentes por delitos a la propiedad, hasta el momento lleva siete. "Es un ladrón al que no le sale una", calificó, un funcionario judicial de acuerdo con diariodecuyo.com.

Es que en su planilla consta que en la mayoría de los ataques que perpetró, Baldovino no pudo conseguir ningún botín y en todos esos hechos la palabra ‘tentativa’ fue la que mejor se ajustó a su realidad como transgresor de las leyes.

Seis meses de prisión en suspenso (sin encierro) por tentativa de hurto en agosto de 2008. Otros 14 meses de cumplimiento efectivo por un delito similar en marzo de 2009 y 1 mes más de cárcel en el mismo año. Luego, una pena de 4 meses y 20 días por tentativa de hurto en 2011, una de 6 meses de cumplimiento efectivo y otra condena de 7 meses, como siempre, por querer sustraer alguna cosa, sin éxito.

Su última incursión como sospechoso de cometer un delito, ocurrió en la madrugada del 12 de julio de 2013. Ese día, Baldovino elevó el grado de riesgo en sus ataques: con un cuchillo Tramontina, intentó robarle la recaudación al remisero Ricardo Alberto Mut, de la remisera VIP.

Fue alrededor de las 5 de la mañana de aquel día. Según la acusación, aquella vez Baldovino salió del boliche ‘La Llorona’, en Capital, se subió al remís guiado por Mut y le pidió que lo llevara hasta su casa en Rawson, y cuando el conductor le quiso cobrar sacó el cuchillo y exigió: ‘Sí, ya te voy a pagar, dame vos la plata’. 

Mut aceleró, frenó la marcha y repitió esa maniobra con el ladrón acechándolo mientras pedía auxilio a la policía, que llegó enseguida, detuvo al sospechoso y secuestró el cuchillo.

Esa versión fue la que mantuvo en sus alegatos el fiscal Gustavo Manini cuando le pidió al juez Raúl José Iglesias (Sala I, Cámara Penal), que aplicara 4 años de castigo a Baldovino por la nueva tentativa, entendida como robo agravado por el uso de un arma. El juez adhirió a este planteo y aplicó el más duro castigo que recibió hasta ahora el mendocino: 3 años y 6 meses de cárcel, de acuerdo con el mismo diario.

Según el detenido, esa vez se metió a su casa a buscar cambio y se demoró al orinar, cuando la policía destrozó la puerta de su vivienda y lo sacó a golpes, Baldovino dijo que no era lógico que cometiera un delito en la puerta de su propio domicilio, pero no le creyeron.