La Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y la Aduana tuvo que salir a dar explicaciones, luego de que medios nacionales se hicieran eco del caso de Guillermo Acosta, el mendocino de 7 años que espera por una silla de ruedas especial que está retenida en Buenos Aires.
El niño requiere una silla especial importada, fabricada por la firma alemana Otto Bock, que está en el país, pendiente de ser retirada por la importadora.
Desde los organismos oficiales indicaron que el producto de la firma alemana no cuenta con la certificación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y que tampoco la importadora se presentó a retirarla.
El caso de Guillermo trascendió a través de las redes sociales, espacio en el que se sumaron más reclamos de la misma naturaleza. La historia del nene generó la atención de los medios nacionales, ante el pedido desesperado de la familia de acceder al bien para mejorar la calidad de vida de su hijo.