El autódromo de San Rafael al borde del remate

La Corte Suprema de Justicia desestimó el recurso presentado por el ASA que condenaba al autódromo por la muerte de Natalio Farina, ocurrida en 1998.

Foto: mdz
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 En un primer momento, la Justicia mendocina había condenado el año pasado a las autoridades del autódromo local, quienes decidieron apelar la sentencia ante el máximo tribunal de la Nación, esperando que la situación cambiara. A pesar de que existía gran esperanza de que todas las responsabilidades no recayeran sobre el ASA, finalmente la Corte terminó desestimando el pedido de las autoridades del automovilismo local y ratificando la sentencia del primer tribunal, destacó el diario San Rafael.

Ahora se corren serios riesgos de que el Autódromo de Las Paredes salga a remate, ya que no cuenta con el dinero necesario para solventar los costos y las compensaciones. Éstos suman más de medio millón de pesos y deberían abonarse antes del 11 de agosto.

La única salvación para el autódromo local sería la aparición de un "mecenas" que absorbiera la deuda impuesta por la Justicia y "salve" el valiosísimo terreno.

Si bien se busca ayuda en el Estado, la delicada situación que atraviesa la economía provincial hace difícil que ésta pueda ser la salida. Además, hay que recordar que la Asociación Sanrafaelina de Automovilismo ya golpeó varias veces las puertas de la gobernación, sin recibir respuestas satisfactorias.

Por su parte, la Comisión Directiva, encabezada por Mario Cerbetto, está haciendo esfuerzos sobrehumanos para recuperar el predio. Sin embargo, por ahora reinan el desconcierto y el temor de que nuestro departamento pueda perder el único escenario disponible para la práctica del automovilismo. Ésta sería una gran pérdida para los fierreros, pero además para toda la comunidad sanrafaelina, ya que el espacio supo albergar competencias nacionales de turismo carretera, y hasta ha funcionado en varias ocasiones como "vivac" del Dakar.

Recordemos que el fallecimiento de Farina se produjo en 1998, en medio de la pista, durante una competencia del Zonal Cuyano de la monomarca Ford Fairlane.

Desde entonces, la familia del piloto comenzó la batalla legal contra el ASA, la Federación Mendocina y la compañía de seguros. A pesar de esto, la Justicia determinó que toda la responsabilidad del accidente recayera sobre la Asociación Sanrafaelina.