Ante un secuestro expréss, cómo el que vivió el papá de Carlos Teves, la familia de la víctima tiene que actuar con cautela e inteligencia. Los secuestradores son invasivos y sólo buscan dinero rápido. En la mayoría de los casos suelen tomar la decisión de cometer el delito porque ven autos lujosos-
En el caso concreto del padre de Tévez, los secuestradores transitaban por Morón buscando víctimas al voleo como, probablemente, hacen todos los días. Ese su trabajo, aún que con mala suerta hayan encontrado al papá del jugador.
No fue casualidad. Las 8 horas de angustia que vivieron los Tevez se repite a diario en otras familias. Las bandas de secuestro exprés afloran en el oeste de la provincia de Buenos Aires y el caso de Segundo es uno más.
El fiscal Sebastián Basso explicó cuál es la modalidad de "trabajo". Son "bandoleros": asaltantes que buscan dinero fácil y se seducen cuando ven autos de alta gama en su camino. "En lo general lo que se advierte es que no hay inteligencia previa, no hay una constante. El auto es una señal. Lo siguen para intentar ingresar al domicilio, realizar un secuestro exprés o ingresar al domicilio de la víctima", detalló en radio La Red.
El representante del Ministerio Público, que suele trabajar en casos similares al de Segundo Tevez, aseguró que en los últimos tiempos recrudeció esta modalidad aunque no supo determinar las causas. Hasta el momento, ninguno de los casos terminó con la muerte de la víctima. Sí en cambio, hubo delincuentes abatidos en enfrentamientos con la Policía.
Basso recomendó que lo más importante es dar aviso a la Policía. En general, cuando la Fiscalía interviene rápido, hay expertos que asesoran a las familias para que puedan llevar adelante las negociaciones con los captores. En algunos casos se logró incluso no pagar nada para conseguir la liberación de la víctima. En otros, se trabajó para reducir la cifra que exigían los delincuentes. "La intervención policial siempre es mejor que la no intervención" resaltó Basso.
El secuestro de Segundo fue monitoreado por las máximas autoridades en seguridad de la provincia de Buenos Aires e incluso el gobierno nacional. El secretario Sergio Berni admitió que estuvo cerca de la familia, que decidió pagar el rescate para no arriesgar la vida de su ser querido. El jugador de fútbol también movió contactos desde Italia.
El lugar en donde secuestraron a Tevez es una zona "caliente" del Conurbano. Las estadísticas oficiales indican que el año pasado hubo 62 casos en esa jurisdicción. Aunque se cree que la cifra podría ser mayor si se toman los casos que no llegaron a judicializarse.
En esa misma zona sufrió un asalto violento el arquero de Boca, Agustín Orión, cuando circulaba junto a su padre en una camioneta por Dolores Prats y la colectora del Acceso Oeste. En esa misma intersección se pagaron rescates de otros casos y la Policía sospecha que se trata siempre de la misma banda o de desprendimientos de ella. El eje es siempre el mismo: tener una vía de entrada y salida rápida.
El último caso en el Oeste fue el Ariel Diwan, productor y socio de Flavio Mendoza. Lo captaron cuando iba por Castelar y tuvo que juntar más de 100 mil pesos para lograr su liberación