Una mujer vivió momentos de terror en el barrio porteño de Recoleta, ya que unos individuos la capturaron en la puerta de un cajero automático y le sustrajeron una importante cantidad de dinero, para luego ser abandonada en la calle.
El episodio ocurrió el martes a las 18.30 en un cajero del banco Patagonia en la avenida Santa Fe y Sánchez de Bustamante, donde la víctima tenía intenciones de ir al cajero automático de la entidad bancaria y había llegado allí acompañada por su novio, quien se quedó esperándola en un auto estacionado a una cuadra del lugar.
La hermana de la víctima, Melina Gadano, le contó a un canal de noticias citado por la agencia Télam que a su hermana "la agarraron de atrás" y que incluso "ella pensó que era una broma del novio y lo abrazó" al delincuente. "Cuando se dio cuenta de que no era su novio, empezó a gritar. Nadie la ayudó y la subieron a un (Fiat) Siena blanco", donde había un cómplice al volante, agregó.
Explicó que su hermana "no se acuerda mucho" y que en su declaración ante la policía "se puso a llorar", pero sí recordó que en el auto "forcejearon" y le robaron "plata que traía en la cartera".
De hecho, fuentes policiales explicaron a la citada agencia que, según la denuncia de la víctima, en su cartera transportaba 35.000 dólares en efectivo que le había enviado de México otra hermana.
"Después apareció en Santa Fe y Libertad. Estaba desmayada y la trajeron para el hospital", dijo la hermana que diálogo con la prensa en la puerta del Ramos Mejía, donde la víctima fue trasladada por el SAME luego del hecho.
El novio de la víctima nunca se enteró de lo que le había pasado a la joven, según explicó ella en su denuncia. Mientras que el cuñado de la mujer asaltada también le dijo a la prensa que estuvieron "buscando testigos en la zona".
"Pero creo que los mejores testigos van a ser las cámaras de seguridad, no solamente de la ciudad de Buenos Aires sino las del banco. Los dueños del banco se pusieron a disposición", sostuvo el hombre.
Ahora los investigadores de la comisaría 21ra. de la Policía Federal, donde se radicó la denuncia y con jurisdicción en la zona, sospechan que en el hecho hubo un "entregador" e investigan en el entorno de la víctima quién pudo aportarle el dato a los asaltantes.