Un albañil murió como consecuencia de una feroz paliza que le propinaron efectivos de la policía de Posadas cuando se resistió a que lo llevaran a la comisaría, luego de haber sido apresado por no pagar una botella de whisky que había consumido con un amigo y dos prostitutas.
Por el hecho fueron pasados a disponibilidad cuatro altos jefes y detenidos nueve efectivos de rango inferior de la policía de Misiones.
El violento episodio ocurrió cuando el albañil, identificado como Raúl Guirula, de 33 años, tras cobrar el jornal una semana de trabajo en una obra céntrica y junto a un compañero, y dos mujeres, fueron a un conocido hotel alojamiento posadeño.
Cuando se retiraban con signos de ebriedad, según los empleados del lugar, se negaron a pagar las bebidas alcohólicas consumidas, por lo que solicitaron la presencia de un patrullero de la Comisaría 13ª cercana al establecimiento. Como los efectivos no pudieron contener a Guirula, de fuerte contextura física, solicitaron la ayuda de otros patrulleros para lograr reducirlo.
Cuando a los golpes lograron someterlo, los policías lo subieron a una camioneta donde lo siguieron golpeando con cachiporras causándole lesiones de extrema gravedad, que lo terminaron matando.
El albañil sufrió una hemorragia pulmonar y llegó a la comisaria con los signos vitales bajos, de acuerdo con la reconstrucción que realizaron los investigadores. Allí los policías le arrojaron agua para que reaccionara, pero Guirula falleció por los golpes recibidos.
El Gobierno y la Justicia de esta provincia dispusieron el pase a disponibilidad de cuatro altos jefes y la detención de nueve efectivos de rango inferior, integrantes la policía de Misiones.
Así lo informó el jefe de Prensa del organismo policial, comisario Carlos Rivero, quien en diálogo con el canal televisivo Misiones Cuatro confirmó que como consecuencia de la investigación efectuada por el juez de Instrucción 3 Marcelo Cardozo, pasaron a disponibilidad el jefe de la Unidad Regional 1, el jefe del Comando Radioeléctrico, el jefe de la Comisaría 13ª y el jefe de Operaciones, en tanto se encuentran detenidos por la misma causa, entre nueve suboficiales y policías rasos.
Si bien Rivero no brindó nombres ni formuló precisiones en torno del hecho, opinó que "la fuerza tiene como institución la misma sensibilidad de cada integrante de la comunidad y se siente muy dolida cuando algún miembro pudo haberse equivocado de camino", según informó Noticias Argentinas.