"El policonsumo de drogas, entendido en general como el consumo de dos o más sustancias a la vez o consecutivamente, sigue siendo un problema grave, tanto de salud pública como en lo que respecta a la fiscalización".
Sirva la conclusión esbozada en el Informe Mundial sobre las drogas 2014 presentado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para analizar sobre posibles soluciones a una de las problemáticas más acuciantes del siglo XXI.
Ayer, Sergio Berni, secretario de Seguridad de la Nación, invitó a "discutir una nueva forma de regular no sólo el consumo sino la cadena de producción y comercialización de las drogas".
Propuso, en ese orden, el camino de la "despenalización" como un remedio al problema. Sus palabras desataron cierta polémica y, para analizar el fenómeno, MDZ consultó a especialistas en la materia.
"La permisibilidad ha fracasado en el mundo"
Eduardo Kalina, médico psiquiatra, docente y especialista en adicciones, se contrapuso radicalmente al planteo de Berni y consideró que la despenalización del consumo de droga terminaría beneficiando a los narcos al permitirles incrementar su clientela.
"Debe aplicarse absolutamente lo contrario de lo que dijo Berni", sostuvo Kalina y precisó que las evidencias de ello están en la liberación y legalización del tabaco y del alcohol.
"Por ejemplo, el tabaco es legal y se difundió en una forma espantosa en el mundo y hubo que poner cada vez más controles para ir dominando el tabaquismo. Otro ejemplo, en materia de alcohol liberado fue espantoso el alcoholismo en el mundo. La ley seca, por su parte, fue exitosísima desde el punto de vista de la salud pública", argumentó.
Para Kalina, Berni ignora que "el narcotráfico es nada más que un componente de algo mucho más importante que es el narcocomercio y que con la despenalización, no sólo no se perjudica sino que, se beneficia porque se amplía la clientela", resaltó.
En ese sentido, dejó sentado que "todo lo que significa permisibilidad ha fracasado en el mundo y todo lo que significa control estricto ha triunfado".
Para reforzar su argumento, puso de ejemplo a Singapur en donde los controles son rigurosos y, según apuntó: "La paz social es total, la seguridad es total, jamás nadie te molesta, la gente está muy bien y no tenés gente que haga barbaridades producto del consumo", puntualizó.
Seguidamente, calificó de "lamentable" el accionar del Estado argentino para paliar esta problemática y resaltó que el crecimiento del narcotráfico "es monstruoso".
Argentina, "paraíso para el narcotráfico"
Claudio Izaguirre, presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, también se opuso a las declaraciones de Berni y evaluó que "la instalación de seis carteles en el país" ha tenido que ver, justamente, con este tipo de pensamiento político.
"Me parece que el comentario hecho por Berni es poco feliz porque él debería saber los alcances de la actual ley de drogas (en referencia a la 23.737 Tenencia y Tráfico de Estupefacientes) que le dio la posibilidad al adicto de llegar a un hospital; lo que quieren despenalizar, ahora, es la tenencia es decir dejar en libertad de acción a los vendedores minoristas de drogas", aclaró Izaguirre.
Dijo que lo que pretende el funcionario nacional con este tipo de declaraciones es "virar su discurso hacia el consumidor para poder seducirlo, pero la realidad es que el consumo de droga está despenalizado desde octubre de 1.988 hasta este momento".
Añadió que, lo que se está discutiendo en el último tiempo tiene que ver, justamente, con despenalizar la tenencia de droga en todos sus aspectos.
"Por ejemplo, el transporte dejaría de ser un problema legal porque el transportista ni compra ni vende o, en otro caso, el vendedor minorista sería tomado como alguien que no tiene trabajo y que encuentra en la venta de droga un modo de mantener a su familia, este es el pensamiento político de la gente que hoy gobierna la República y esto es lo que está en discusión", comentó Izaguirre a MDZ.
Seguidamente, opinó que el Estado nacional no ha encontrado una solución profunda del problema y, por el contrario: "En esta década quienes han luchado contra el narcotráfico, inclusive del propio Gobierno, han sido defenestrados", consideró.
"El narcotráfico, desde hace una década, encuentra en el país un paraíso donde puede actuar libremente sin ser molestado por las fuerzas de seguridad o la justicia", evaluó.
Postuló, a propósito de ello, que el Gobierno nacional tendría que: otorgar potestad a la Fuerza Aérea para controlar el cielo, a través de una ley de derribo; destruir de inmediato las 1.500 pistas clandestinas en la franja norte del país; abrir centros para drogadependientes con internación, uno por provincia; hacer campañas de prevención sostenidas en el tiempo en medios nacionales de comunicación e impedir el acceso de personas con problemas de adicción a cargos públicos.
"Un gran golpe: la despenalización de la tenencia"
Desde otra perspectiva, más cercana a la mirada de Berni, Miguel Conocente, licenciado en Psicología y especialista en Prevención de Adicciones, fue más allá del planteo del funcionario nacional y señaló que un verdadero golpe al narcotráfico sería la despenalización de la tenencia de estupefacientes.
En efecto, consideró que la Ley 23.737 de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes ha sido un "fracaso" en dos sentidos: en términos de salud pública porque ha alejado a los usuarios de drogas del sistema sanitario y en términos de narcotráfico porque, de hecho, desde que la norma está en vigencia no se ha apresado a ningún narcotraficante de peso.
De allí que evaluó: "La despenalización de la tenencia de sustancias prohibidas es una opción que hay que estudiar muy bien y sobre todo evaluar cómo tiene que ser implementada. Es una opción, fundamentalmente, en términos de salud para dejar de discriminar a las personas que, directamente, no se acercan al sistema de salud y esto tiene que ver con una estigmatización social que, encima, está avalada por un marco legal".
A propósito, señaló: "La tenencia es un hecho fáctico, no importa qué relación tengas con la sustancia si, por ejemplo, venís caminando y tenés un papel de bocadillo en el bolsillo que no es tuyo sino que se lo llevás a un amigo, no importa si consumís o no, si te encuentra un policía con eso, te pueden detener", deslizó.
En consonancia con el planteo de Berni, el especialista resaltó esta alternativa como viable aunque puso reparos en la necesidad de analizar sus modos de implementación. "Por ejemplo, hay países en donde está estipulada la cantidad (que puede tenerse) para uso personal", indicó.
Finalmente, aclaró que en Mendoza se ha incrementado la problemática y apuntó: "En los últimos 6 o 7 años creció más que en los últimos diez años (la problemática de tenencia, consumo y comercialización de sustancias prohibidas)", puntualizó Conocente.
Añadió que la provincia estaba en una meseta pero, desde hace un tiempo a esta parte, el fenómeno se ha incrementado e, incluso, archivándose la Ley Provincial 7.088 que demanda "el diseño de políticas de Estado en adicciones" y que, según Conocente, "se viola sistemáticamente".