El feminismo ha producido muchos cambios en algunas sociedades occidentales, incluyendo el sufragio femenino, el empleo igualitario, el derecho de pedir el divorcio, el derecho de la mujer de controlar su propios cuerpo y decisiones médicas y muchos otros.
Mientras que, el machismo engloba el conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de actitudes discriminatorias contra las mujeres y contra hombres cuyo comportamiento no es adecuadamente "masculino" a los ojos de la persona machista.
Este movimiento esta totalmente ligado con la jerarquización y subordinación de los roles familiares en favor de la mayor comodidad y bienestar de los hombres. En ese sentido, se considera que es machista asignar el trabajo más reconocido o menos fatigoso para los hombres sin un criterio ecuánime ni justificado. También es parte del machismo el uso de cualquier tipo de violencia contra las mujeres con el fin de mantener un control emocional o jerárquico sobre ellas.
De hecho, es considerado como una forma de coacción psicológica, siendo esta forma de expresión protectora una discriminación, ya que se ven subestimadas las capacidades de las mujeres alegando una mayor debilidad. El machismo, asimismo, castiga cualquier comportamiento femenino en los varones, lo que es la base de la homofobia.
En Mendoza aparecen, constantemente, este tipo de movimientos. Algunos con intenso fanatismo y agresión hacía el otro género, y otros en búsqueda de la tan deseada igualdad de condiciones.
A pesar de que casi nadie cuestiona el derecho de la mujer al voto o la propiedad, conceptos que eran vistos con gran extrañeza hace 200 años, las mujeres no siempre tienen acceso a estos derechos y eso se refleja en las estadísticas oficiales.
Según, el Mapa de la Discriminación -elaborado por Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) de Mendoza y la Universidad Nacional de Cuyo- el 74%, un 9% más que la media nacional, ha declarado haber tenido algún tipo de experiencia (sufrida o presenciada) relacionada con la discriminación, principalmente causada por cuestiones estéticas (aspecto físico, obesidad, sobrepeso, vestimenta y el color de piel), por la situación socioeconómica, la nacionalidad, la orientación sexual y/o el género.
Valeria Martínez, titular del Inadi en Mendoza destacó que las denuncias llegan al Ministerio Público de Defensa, pero además reciben cientos de consultas que no terminan en denuncias.
Cabe destacar que la muestra con la que se trabajó en el relevamiento estuvo compuesta por 800 casos distribuidos en 120 áreas urbanas de la provincia de Mendoza.
En cuanto al sexo o género la muestra está compuesta por 52% de mujeres y 48% de varones aproximadamente, respetando en gran medida la distribución por sexo que arrojaron los datos del último Censo Nacional de Población.
“Todavía la mujer esta en una situación de vulnerabilidad con respecto al hombre. A veces, ejerce el poder por medio del dinero”, dijo a MDZ Valería Martínez.
Las feministas
Laura Chazarreta -en representación de Mujeres Cotidianas- fue la encargada de hacerse oír en varias oportunidades.
-¿Cuál es el principal objetivo de un movimiento feminista?
-En Argentina cada 30 horas, una mujer muere víctima de violencia machista, cada 2 días una mujer, adolescente o niña es captada en redes de trata con fines de explotación sexual, cada 2 días una mujer muere por aborto clandestinos. Cotidianamente, en diversos ámbitos, las mujeres sufrimos insultos, maltratos, humillaciones, acosos, violaciones por el sólo hecho de haber nacido mujeres. El movimiento feminista es el pensamiento y el accionar de mujeres organizadas que decidimos darle fin a la violencias machistas, es el espacio donde elegimos qué mujeres queremos ser, con libertad y felicidad, construyendo desde la diferencias relaciones igualitarias con los varones.
-¿Fomentan las diferencias entre ambos sexos?
-Hombres y mujeres somos diferentes y festejamos las diferencias, desde el feminismo trabajamos desde la igualdad, no hay un sexo superior a otro.
-¿Qué piensan del machismo? ¿Cuál es su principal problema?
-El patriarcado y el machismo ha generado relaciones de poder de hombres sobre mujeres, colocándonos a nosotras en un lugar de inferioridad, de oprimidas y que lo ha justificado históricamente diciendo que por naturaleza las mujeres somos menos, somos débiles, que no pensamos, que no somos si no estamos con un hombre, que nuestro lugar en el mundo es el que nos designaron los varones, todos mitos.
“Tengamos claro que el machismo mata y violenta a mujeres, el feminismo no odia, ni mata ni violenta varones, esto demuestra claramente que el feminismo no es lo contrario al machismo.”
Está bueno repensarnos hombres y mujeres para cambiar nuestras realidades y relaciones desde la igualdad y desde la justicia.
-¿Cuál sería el prototipo de familia ideal para ustedes?
-La familias para nosotras no son blancas ni negras, son de colores, o sea, diversas, lo importante es el amor, la libertad, la felicidad y el buen vivir, cada uno, cada una y con los/as demás.
-¿Denunciaron alguna vez a un hombre que las “discriminó”?
-Muchas veces. Nosotras estamos con las mujeres todos los días, nos reconocemos y nos identificamos en las violencias pero también, y lo más importante, nos fortalecemos juntas, nos animamos a decir basta y muchas veces denunciar. Es importante que nos demos cuenta que la violencia hacia las mujeres es un delito, es más, tenemos una ley, la 26485 que nos protege, es importante apropiarnos de ella.
-¿Sienten que las mujeres ganaron un lugar en la sociedad pero falta un poco más?
-Los movimientos de mujeres definimos y sacamos a la calle la violencia hacia nosotras como problema político y social, ganamos leyes, contra la violencia, contra la trata, femicidio en el código penal entre otra, principalmente durante estos 10 años.
El gran desafío es que las mujeres podamos decidir sobre nuestros cuerpos y la batalla cultural contra el machismo, que se tiene que dar en los medios, en las iglesias, en el Estado porque hay sectores retrógrados de la sociedad que se resisten a que las mujeres seamos ciudadanas, a que seamos seres humanos, no objetos sexuales, domésticos o de posesión.
-¿Qué fundamentos le dan los hombres cuando las sienten incapaces de determinadas cosas?
-Ninguno, nos dicen incapaces y punto, justamente no tienen fundamento.
-¿El machismo es una construcción cultural o está en la naturaleza del hombre?
-Nosotras entendemos que es cultural. A las mujeres desde que somos nenas nos enseñan y nos preparan para la casa, para ser mamá, para ser sumisas, y a los varones, los educan para ser los fuertes, los que piensan, los autoritarios. Nos domestican, nos imponen roles de niñas/os y de grandes los reproducimos.
Los machistas
MDZ dialogó con el llamado "Macho Meno" integrante del staff El Mendolotudo, un personaje fuerte en los medios mendocinos que fomenta este movimiento con sarcasmo.
-¿Cuál es la ideología masculina ante la presencia “integrada” de la mujer en la sociedad?
-En este caso los hombres nos sentimos invadidos. La mujeres desde los inicios de la humanidad tuvo su lugar y el hombre el suyo, y a mi humilde y omnipotente entender, esos lugares no deberían ser cambiados.
-¿Realmente creen que hay diversos roles sociales que las mujeres no pueden desempeñar? ¿Cuáles y por qué?
-Claro que sí y uno de ellos es la donación de esperma.
-¿Cómo sería la mujer ideal?
-Una que jamás tenga dolor de cabeza y entienda que si un baño parece Kosovo por tantas pinturas, cremas, maquillajes y toallitas usadas, no es necesario hacer el escándalo que hacen cuando dejamos la tapa arriba.
-¿Qué sienten cada vez que ellas buscan ocupar los lugares que históricamente lideraron ellos?
-Desorientación. Creemos que si esto sigue así, el universo se va a confundir y nos llevará a una inminente explosión.
-¿Qué tienen las mujeres que no tienen los hombres?
-Problemas hormonales.
-¿A qué se deberían dedicar los hombres y a qué las mujeres?
-La mujer debería encargarse de hacer lo que las mujeres deben hacer, cosas de la casa. Y el hombre debería sentarse a evaluar sus resultados.
-¿Por qué se empeñan en diferenciar constantemente los factores que caracterizan a cada uno de los sexos?
-Porque cuando a las mujeres se les da por realizar este tipo de sugerencias igualitarias solo se enfocan en lo que le trae beneficio. Jamás vi una marcha para que mujeres se encarguen de colocar membrana asfáltica en techos o desestimar ese día de gracia que tienen por mes en sus trabajos por la visita de Andrés.
-¿Alguna vez hicieron una denuncia “discriminatoria” en contra de ellas?
-No, y nunca lo haría ya que esto la distraería de sus labores hogareñas.
Aunque hay varios factores que constantemente fomentan las diferencias, es cierto que a las mujeres se les hizo “cuesta arriba” lograr ocupar algunos puestos de trabajo o ser elegidas en algunos roles sociales. De a poco, ellas se van involucrando.
Pero, ¿cuánto ayudan las organizaciones a fomentar la igualdad?
Según la Licenciada en Recursos Humanos, Melisa Conna, la integración depende mucho de cada una de las empresas. “Hay empresas que hoy no buscan personal femenino porque deben tener en cuenta demasiadas cosas. Por ejemplo, las licencias que obtiene la mujer cuando está embarazada, el periodo de lactancia, que no puede realizar trabajos forzosos, entre otras cosas”, explicó.
“Además existen estadísticas donde consideran que la mujer tiene mayor ausentismo que el hombre”, agregó.
Pero, “a pesar de vivir en una sociedad machista, hoy la mujer ha llegado a ocupar cargos gerenciales que antes ni siquiera eran pensados”, destacó la Licenciada.
Y añadió: “Ellas tienen percepción, un sexto sentido y una psicología totalmente diferente a la del hombre, que hoy se tiene en cuenta más a la mujer en las organizaciones. Los hombres siguen ocupando puestos gerenciales, son los que realizan trabajos forzosos, y muchas veces se considera que disponen de menos beneficios que la mujer, por su condición biológica.”
En algunos países existe una ley de igualdad salarial, en Argentina todavía no.“No se distingue por sexo, si no por horas trabajadas, tipo de trabajo realizado, según el convenio colectivo de trabajo que percibe cada persona”, explicó la especialistas en Recursos Humanos.
Quizás por un lado se fomenta permanecer como jerarcas de una sociedad y por otro, vivir en igualdad. Pero, todavía los números demuestran que la imposición cultural e histórica es mucho más fuerte. ¿Llegará, algún día, el fin de la discriminación?