Durísimo informe sobre la economía de Alvear

La Cámara de Comercio local repasó la delicada situación económica que padece el departamento sureño.

Foto: Alvear Diario
Foto: Alvear Diario

Desde hace tiempo, distintos actores de los ámbitos económicos y sociales vienen advirtiendo sobre la delicada situación económica que padece General Alvear. En ese sentido, la Cámara de Comercio local difundió un crítico informe de la situación.

Si bien se hace hincapié en que la crisis nacional y provincial incide en la economía alvearense, otros factores locales también contribuyen a la situación. Inflación, cepo cambiario, sequía, caída de producción agropecuaria, poca demanda y ajustes industriales son señalados como las principales causas.

A continuación, el informe completo de la Cámara de Comercio de General Alvear que difundió a los medios de comunicación local como FM Viñas.

Nuestro General Alvear no deja de estar inmerso en la situación general que vive Mendoza y por ende  Argentina. Genera principalmente sus recursos del sector agrícola y dependemos en gran medida de ello, con las graves consecuencias que sufren hoy las economías regionales que no dependan del cereal o del petróleo.

El atraso cambiario, a pesar de la recomposición del mes de enero pasado, hizo sólo ver un pequeño veranito que rápidamente elevó los costos internos que no permiten ser cubiertos con los precios internacionales de nuestra producción, primaria o industrial. Entonces, no pensemos en exportaciones.

Los acuerdos salariales, que creemos que son insuficientes, incrementan aún más los costos, que quizás no siendo conocido por los ciudadanos en general, es superior a otra parte equivalente a la que recibe el beneficiario, o sea, que el empleador desembolsa más que otro tanto para cubrir las contribuciones patronales.

Nuestro Departamento, además de estas situaciones, tuvo el agravante que sufrimos todos, de tener una temporada productiva como la peor del los últimos veinte años. La falta de damascos, duraznos y ciruelas ha llevado a no tener ingresos en la producción primaria y por ende en la industrial, con las consecuencias, no sólo estacionales sino anuales que llevan a no poderse generar mano de obra genuina.

Podría ser un punto aparte el considerar la vid y la pera, pero, no deja de estar en las generales. El valor obtenido por el productor de estos nobles frutos, no le permitirá contratar personal y ni que pensar en si puede subsistir.

En lo que respecta al sector ganadero, incluyendo su totalidad, los valores se han mantenido en los dos últimos años mientras que los egresos han tenido una suba del cincuenta por ciento. También en situación de crisis de margen de retorno.

Al ser nosotros una zona agrícola dependiente, lo expuesto nos hace imaginar el año por delante que se nos avecina. Falta de recursos de los sectores productivos e industriales, principales generadores de mano de obra y valor agregado.

Respecto del comercio, podríamos dividirlo en rubros, como indumentaria, calzado, telefonía, artículos del hogar, mueblería y otros, e incluso tomando grandes y pequeños, pero sabemos que todos están sufriendo caídas de ingresos significativos, incluso algunos con disminución de personal.

En este sector, existen empresarios que sus ventas han disminuido más del cincuenta por ciento, lo que generará dificultades muy pronto para hacer frente a sus obligaciones de dinero. Podrá observarse que no mencionamos “comestibles”, que siendo un rubro que debiera mantener sus ingresos, también lo está viendo menguar.

Sí sabemos que los sectores industriales han tenido ajustes en estos últimos años muy elevados. En cuanto a los personales y/o profesionales, ya se notan disminuciones en casi todos, y por mencionar algunos: albañilería, electricidad, gas, agua, carpintería y otros, vemos con preocupación la baja de demanda en estos siendo sólo para situaciones de emergencia. En lo referido a los profesionales, una medida que no es buena, es la disminución de concurrencia a los consultorios médicos, indicador muy importante de la falta de recursos de la población en general lo cual arrastra el sector farmacias y servicios anexos de la salud.

Vemos con preocupación las diminuciones generales en todos los sectores de nuestra economía regional y zonal. Sabemos que el ciudadano debe aplicar los pocos fondos que le restan a su alimentación y a las necesidades de sus hijos. Por su parte, los jubilados, con sus magros ingresos y por las consecuencias lógicas que derivan de la edad, aplican gran parte de sus ingresos a alimentación y medicamentos.

Podríamos resumir ampliamente la situación zonal como crítica. Pedimos que rápidamente se solucione el aumento generalizado de precios, principalmente en los alimentos. Que no se generen incrementos en los servicios. Que se revea la situación de la paridad cambiaria. Que se estudie el costo laboral para así, al menos, mantener el empleo actual.