El derecho a soñar
Domingo 11 de mayo a las 20 en el Microcine de la Capital.
ESCRITO Y DIRIGIDO
por JOSÉ RAMIRO VILLALBA
- “Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000...”
-...decíamos, antes del año 2000-
Teníamos una única certeza: ya seríamos gente del siglo pasado; seríamos gente del pasado milenio…
- Y ahora, después del año 2000...no sabemos como va a ser el mundo... mañana.
Así comienza la obra de teatro – ensayo “El derecho a soñar”, parafraseando a Eduardo Galeano en un diálogo de dos personajes que veremos luego en su unipersonal: un quiosquero depresivo y una psicóloga alcohólica.
Pero no están solos: los acompañan en su unipersonal respectivo
una etóloga psicótica y un profesor esquizofrénico.
Aparentemente sin nada en común (considerar sus patologías, sería poner en común su condición humana), hay algo que los une:su deseo de ejercer (a su modo) su derecho a soñar, que según el ya mencionado escritor uruguayo, es el más fundamental de todos los derechos humanos, pues
“sin el derecho a soñar, y sin las aguas que da de beber,
los demás derechos se morirían de sed”.
Con un prólogo, cuatro unipersonales, y un epílogo, este “Kabaret Concert”, desarrolla - entre cantos, bailes y humor ácido- , una profunda critica social y política a este nuevo siglo que, problemático y febril como su antecesor, no presenta un tratamiento claro para una devastadora enfermedad actual:
la “inmunodeficiencia de la esperanza”.
Esto es un pequeño aporte (paliativo, tal vez), a la salud humana. Pues, recordemos “la verdad (junto a la belleza)
es buen remedio pa’ las tripas”.
Y hace bien.