Un joven que estaba siendo procesado por golpear y violar a su ex novia en Entre Ríos fue condenado sólo a tres meses de prisión por la Justicia de esa provincia, el cual consideró únicamente las lesiones de golpes pero no reconoció el ataque sexual.
La resolución fue tomada por la Justicia de Gualeguaychú, que absolvió a Ezequiel Martínez del delito de abuso sexual con acceso carnal contra su ex pareja, en un hecho ocurrido el 6 de febrero de 2012. El joven fue condenado a tres meses de prisión condicional por la imputación de lesiones leves, a pesar de que la querella y la fiscalía habían solicitado una pena de siete años de encierro.
El Tribunal, integrado por Alicia Vivian, Arturo Dumón y Mariano López, decidió absolver al imputado por considerar que no había elementos contundentes para quebrantar su estado de inocencia y sólo lo condenó por lesiones leves.
Martínez había relatado ante el Tribunal que en la discusión con su ex novia él le pegó un cabezazo, por lo que la joven estuvo internada tres días en el hospital Centenario de Gualeguaychú.
En 2012, la mujer denunció que salió de su trabajo con quien era su novio y compañero de tareas Ezequiel Martínez y que en un remis se trasladaron hasta una casa ubicada en el Camino de la Costa, que el joven compartía con un amigo.
La víctima reveló que al ingresar a la casa comenzaron los golpes y amenazas, y que fue sometida a reiterados abusos sexuales y privada de su libertad durante varias horas. La joven relató a los jueces que logró escapar del lugar y recibir ayuda de un remisero, quien la llevó hasta la policía, ante quien radicó la denuncia y luego fue trasladada al hospital.
El representante del Ministerio Público Fiscal, Mauricio Derudi, dijo en su alegato que, por el análisis de la prueba y del testimonio de la víctima, se debería dar por acreditada la materialidad del hecho. También observó que el relato de la joven "fue espontáneo y sin interrupciones" y del mismo tenor ante el fiscal, la policía, en la instrucción de la causa y en el juicio.
En tanto, el abogado querellante Fabián Otarán relató que cuando ambos llegaron en remis a la casa del Camino de la Costa, "él le pegaba con una botella en la rodilla, donde antes la había lastimado con la bicicleta, causándole una lesión, y que por eso ella cae al piso".
Apenas conocido el fallo, la joven dijo en la puerta de los tribunales que "el mensaje es que la mujer golpeada se la debe bancar" y que "parece que la única alternativa que existe es que te tienen que matar a golpes".
La mujer calificó al fallo judicial como "vergonzoso" y reconoció que "no esperaba que ocurriera esto. El desvirtuó todo y el Tribunal le creyó, y yo quedé como que avalaba una relación enfermiza", manifestó la joven.
Según la mujer, "el mensaje que queda con este fallo es que no hay que hacer nada. La mujer golpeada parece que se la tiene que bancar, te tienen que matar a golpes para que el Tribunal te crea". La denunciante reconoció estar "indignada" con el fallo.
"Tuve que contar todo lo que pasó, dar detalle por detalle y ¿de qué me sirvió?, de que él y sus amigos se me caguen de risa", agregó la mujer. Contó además que durante su noviazgo de once meses con el imputado cada vez que ella se quería alejar y cortar la relación, él le decía que "la iba hacer quedar como una loca".
"Ahora veo que lo logró, porque en el juicio quedó como que yo era la loca", completó.