Un delincuente resultó "linchado" por quienes iban a ser sus víctimas cuando fracasó un robo que venía ejecutando junto a una mujer embarazada en un local de venta de teléfonos celulares en el barrio porteño de Nueva Pompeya.
La joven embarazada, que actuó como cómplice del caco, logró fugar antes de resultar alcanzada por la ira de los damnificados.
Todo el episodio fue filmado con un teléfono celular por un vecino que se acercó en el momento en que el joven delincuente estaba ya tirado en el piso, luego de ser reducido por los empleados del comercio y otras personas que se acercaron.
El hecho se registró ayer, alrededor de las 11.00 en un local donde se venden teléfonos celulares y líneas de la compañía Personal, ubicado sobre la Avenida Sáenz 1161, cuando una mujer embarazada y un sujeto ingresaron con intenciones de robo, amenazando al personal.
La pareja de asaltantes amenazaron a varios empleados con armas blancas, y los llevaron al sector trasero del comercio.
"En ese momento, entró al local un empleado que había salido minutos antes y la embarazada creyendo que se trataba de un cliente, le dijo que volviera en minutos porque estaban haciendo refacciones. El empleado volvió con otra gente, y ahí se armó", contó al Diario Popular un ocasional testigo.
En medio de la trifulca, la mujer pudo escabullirse hacia la vereda, donde fue socorrida por un tercer delincuente en motocicleta, logrando escapar en el vehículo.
Distinta fue la suerte del ladrón que no pudo zafar de sus víctimas.
Tras ser reducido a piñas y patadas, fue arrojado al piso, donde continuó recibiendo una paliza, al cabo de unos minutos, y con la llegada de otras personas alarmadas por los gritos, la situación se fue calmando.
"Ya está, no le peguen más, que viene la policía", se escucha en el audio del video. El sujeto, finalmente, fue detenido por efectivos policiales y de la Gendarmería que lo trasladaron a un hospital cercano, como detalló Noticias Argentinas.
Lincharon a un joven que quiso asaltar local de celulares
Todo el episodio fue filmado con un teléfono celular por un vecino que se acercó en el momento en que el joven delincuente estaba ya tirado en el piso, luego de ser reducido por los empleados del comercio y otras personas que se acercaron.