El papa rompe el protocolo y come en un convento franciscano

El papa Francisco compartió una comida con 95 monjes en San Salvador, Jerusalén, con agua mineral y melón.

Francisco  volvió a romper el protocolo, o al menos a sorprender a unos tranquilos comensales franciscanos que se encontraban en el convento de San Salvador, en Jerusalén. "Fue una revolución", contó a Infobae fray Artemio Vitores, encargado de la congregación en el centro simbólico de las tres principales religiones monoteístas.

El encuentro, que contó con una comida muy frugal y sencilla, permitió a los presentes ser parte de un mensaje del papa Francisco, quien tomó el micrófono y les dedicó unas palabras. "Fue un acontecimiento histórico. Mundial de la historia", señaló Vitores a Infobae.

"Es la primera vez que un papa come en San Salvador, que es la casa central de la custodia. El corazón de todo. Los papas que vinieron aquí (Israel), han comido en Belén o Nazareth... pero nunca en San Salvador, que debería ser la casa central. Y todo el mundo pregunta: '¿Cómo nunca ha venido a comer aquí un Papa?'", reveló.