Comenzó la siembra de trigo 2014-2015 y la superficie implantada superará en un 18,8 por ciento a la del ciclo anterior, según estimaciones realizadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Por lo tanto, el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la entidad aumentó las previsiones del pre informe de campaña y ubicó el área a cubrir en 4,3 millones de hectáreas.
Con retenciones del 23 por ciento, el trigo todavía no seduce a la mayoría de los productores y se encuentra lejos del horizonte de las campañas récords de cien años atrás.
Durante la celebración del 160º aniversario de la Bolsa porteña, su presidente Ricardo Marra reclamó un esquema de reducción paulatina de todos los derechos de exportación ante la presencia imperturbable del ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela quien destacó que somos los primeros exportadores de peras que no son un commodity granario.
Los únicos dos oradores del acto tuvieron posiciones contrapuestas porque mientras la reducción de retenciones y de los niveles de intervención del Estado son un inconveniente para la visión de Marra y de buena parte de los asistentes, Casamiquela revalorizó el papel del Estado por encima del mercado.
Marra enfatizó que la tasa de presión fiscal de la agroindustria presenta altos niveles en términos históricos y en comparación con otros sectores de la economía.
Esta situación restringe la competitividad del sector y retrasa muchas inversiones necesarias.
A su turno, el ministro afirmó que "para ser justos, los que más tienen deben ser los que más aportan" y luego lanzó la frase que causó impacto: "Creo en el mercado, pero principalmente creo en el Estado como articulador social, económico y político de una Nación".
Además manifestó que este país no es igual que el de hace diez años atrás y justamente horas antes el economista jefe de la Sociedad Rural Argentina, Ernesto Ambrosetti demostró que eso era verdad, pero en otro sentido.
"Nos ubicamos por debajo de nuestros vecinos, cuando diez años atrás estábamos por delante de Brasil, Uruguay y Paraguay", dijo Ambrosetti.
Señaló que "de 2007 a 2013, es decir, durante el mandato de Cristina Kirchner, el maíz en la Argentina creció 7%, pero en el mismo período, Brasil creció 23%; en Paraguay, 35% y en Uruguay 19%".
En cuanto a la cosecha de trigo, en la Argentina cayó 38%, mientras que en Brasil incrementó su producción en 39% y Uruguay aumentó 106%, en parte por la cantidad de productores argentinos que fueron a invertir a ese país en búsqueda de estabilidad y reglas claras.
Paraguay, como la Argentina, también bajó su producción de trigo, en 25 por ciento.
"En soja, la Argentina creció 16%, pero no tanto como los países de la región: Brasil, 43%; Paraguay, 36% y Uruguay, 311%", comentó Ambrosetti.
Mientras que en carne, el país dejó de ser el tercer exportador mundial, y se ubicó número 12: "Nos pasó un país como Bielorrusia, que entra 13.3 veces en Argentina", agregó el especialista de la SRA.
En tanto, Casamiquela confesó que el Gobierno no encuentra todavía respuesta a que el sistema CePaGa de devolución de retenciones a productores de trigo haya tenido como resultado sólo la inscripción el año pasado de un tercio de los agricultores.
No obstante, en esta campaña se planea repetir el esquema y habrá que ver si los productores trigueros confían en un trámite que se gestó en las entrañas del Gobierno y que paga poco, sólo 20 mil pesos para ayudar en la siembra del trigo.
Al respecto, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas, CRA, Rubén Ferrero manifestó que "escuchar al ministro de Agricultura te deja aún con más preocupaciones que antes. Que Casamiquela diga que el problema del trigo pasa solamente porque se anotaron 10 mil productores en vez de de 30 mil en el CePaGa, que no sirve para nada y llega a cuenta gotas, te deja con la sensación de que estamos mucho peor de lo que pensábamos".
Ambrosetti disertó en la jornada "Aportes para una Argentina Grande", en el marco de la XXV Reunión de Delegados Zonales de la SRA y el último panel del encuentro, contó con las disertaciones de algunos de los representantes del Foro de Convergencia Empresarial.
"Creo que hemos desaprovechado muchas oportunidades y no nos puede volver a pasar, porque un país con un tercio de la sociedad excluida no tiene futuro. Falta gerenciamiento, tenemos muchas iniciativas individuales, tenemos que hacer algo más coordinado. Brasil lo ha hecho. Es necesario liberar las energías del sector privado", señaló Miguel Blanco, presidente de IDEA.
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario sorprendió en la semana al subir las estimaciones de cosecha de soja y maíz cuando se sabe que las inclemencias climáticas impactaron negativamente en la producción.
La entidad rosarina espera a nivel nacional 800 mil toneladas más de soja con una producción récord prevista de 55,7 millones de toneladas y para maíz, 23,9 millones de toneladas, 900 mil arriba sobre abril.