Esta semana fue erradicado el basural de calle La Purísima, un verdadero dolor de cabeza para los vecinos.
Este sitio de depósito para residuos y escombros de vecinos poco interesados en el cuidado de los espacios públicos se había convertido en una verdadera amenaza sanitaria, al margen de la desagradable imagen que proporcionaba.
Aunque se trata de una zona poco poblada, ya que el único barrio colindante que limita con La Purísima es el Patrón Santiago, es bastante transitada. Además, la maleza y la suciedad lo convierten en un escondite que suele ser elegido por delincuentes.
Son los agentes de las Direcciones de Espacios Verdes y Servicios Públicos los que llevan adelante una titánica tarea de limpieza de todo tipo de residuos en calle La Purísima, en una superficie de 2650 m2, dentro del espacio ubicado entre dicha arteria y las líneas del Ferrocarril, desde Bandera de Los Andes hasta el carril Godoy Cruz, en el distrito Capilla del Rosario.
Como medida complementaria, en el terreno se ha iniciado la nivelación y la construcción de una nueva cuneta de riego, que en pocos meses permitirá la llegada del agua a este punto y lo hará propicio para ser sembrado. La idea es reconvertir este lugar en un atractivo espacio verde.
Con este operativo, la Comuna apunta a evitar la proliferación de roedores, mosquitos y otras especies, que proliferan gracias a la presencia de residuos, escombros y desperdicios.
“Hemos librado la madre de las batallas: queremos un departamento limpio”, fue la promesa del intendente Luis Lobo al asumir la gestión de la comuna.
Mirta, una habitante del barrio aledaño, manifestó: “es importante que la comuna haya retirado este basural, que es algo muy negativo para nosotros. Pero la gente debería tomar conciencia, y ayudar a mantener los espacios al aire libre, en lugar de convertirlos en tiraderos de mugre”.