Escritor, abogado y crítico gastronómico. Así se definía Miguel Brascó, quien falleció hoy a los 88 años en la Ciudad de Buenos Aires.
Brascó, de fuerte personalidad y fino sentido del humor, había nacido el 14 de septiembre de 1926 en la ciudad santafesina de Sastre donde, según contó en entrevistas, tuvo "una infancia plena y muy fascinante".
El crítico, que solía llevar moño en su indumentaria y cuestionaba el "macaneo" sobre los paladares del vino, murió de un paro cardiorrespiratorio en su casa.
El sommelier Fabricio Portelli lo recordó hoy, en diálogo con el canal de noticias TN, que "Brascó es el ejemplo del bon vivant. Vivía almorzando y cenando afuera y cuando estaba en su casa cocinaba".
"Siempre que descorchaban un vino pensaba cuál era la intención del vino. Preguntaba por qué se cobraba a tal precio. Era un defensor de la gente, decía que cada uno era un experto", añadió.
Años atrás, en una entrevista con el diario La Nación, donde también escribía sus columnas recordó que cuando chico, sus hermanos mayores viviía en Buenos Aires con su madre y como su padre era médico estaba siempre de viaje por lo cual "tenía una vida muy libre y muy segura. No pasaba nada. Era una versión exacta de la Argentina".
Murió Miguel Brascó
Escritor, poeta, periodista, dibujante y experto en vinos, falleció hoy a los 88 años.