El arzobispado deberá pagar $30 mil a un joven que denunció ser abusado sexualmente por un diácono cuando intentó comenzar su carrera sacerdotal en 2001. Aunque el delito prescribió, la institución religiosa deberá pagar por no haber informado y trasladado al acusado.
Según el escrito formal de la sentencia que se dió a conocer el pasado 7 de abril : “el actor formuló una denuncia escrita ante el Arzobispado de Mendoza por los abusos sexuales de los que fuera víctima, perpetrados por un sacerdote católico, que el Arzobispado inició una investigación y procedimiento, aplicando las normas del Derecho Canónico, que ese procedimiento fue irregular, violatorio de derechos humanos y garantías procesales contenidos en la Constitución Nacional y tratados internacionales con jerarquía constitucional".
La causa que favoreció a Iván González, data una historia de 13 años. En ese entonces el joven denunció haber sido abusado sexualmente cuando estaba haciendo el seminario en el departamento de San Martín, para ingresar a la vida sacerdotal y el diácono, Jorge Morelo se propasó con él. Esta situación no solo que lo traumó sino que lo alejó de la carrera religiosa.
Luego de esto, González expuso la situación al arzobispado, el cual trasladó al acusado a otra delegación y comenzó una investigación interna. A la cual la víctima pidió acceder reiteradas veces, pero ante la negativa presentó una demanda de inconstitucionalidad, lo que la aplicación del Código de Derecho Canónico en nuestro país y al orden público.
En tanto luego de más de una década de tires y aflojes, hace apenas dos días la Cámara de Apelaciones fallo a favor de González. El Arzobispado -por su falta de actuación-, tendrá que pagar la suma de $30 mil, más las actualizaciones de la causa por el transcurso de los años y el costo de los abogados querellantes.
Al respecto, Carlos Lombardi abogado de Iván González, dijo al respecto: “La demanda por daños y perjuicios se fundamentó en la falta de información del Arzobispado por la investigación interna que estaban realizando, en virtud de la denuncia de mi cliente”.
Lombardi dejó en claro, que lo que la iglesia no dio a conocer fueron las etapas en las que procedía dicha investigación, ni se lo dejó ser a González partícipe de la misma. Por lo que, en el año 2010 se hizo un pedido de informe, pero se denegaron las informaciones por parte de la Iglesia por considerar el pedido improcedente.
El abogado destacó que en ese entonces -2001 cuando se produjo el abuso-, González tenía 18 años, algo que no fue muy conmovedor para la causa debido “la edad en el caso de abuso sexual, para la Iglesia es relativa, debido a que la misma ha sancionado normas retroactivas que abarcan también la posibilidad que mayores sean abusados”.
“Esto es una chicana judicial que hizo el arzobispado”, para luego refutar la teoría de que se trataba de una relación homosexual consentida, disparó Lombardi.
Esta teoría expuesta en 2010 por Monseñor José María Arancibia, es la que refutó el abogado de González, pidiendo argumentos y pericias que justifiquen estos dichos que se contraponían a la denuncia formal de la victima.
“El cura acusado de abuso sexual fue trasladado por el Arzobispado a una escuela con Iglesia en Guaymallén, donde cumplía funciones normalmente (…) y luego a Godoy Cruz, por lo que el delito es ocultamiento y encubrimiento por parte de la Iglesia”, dijo Lombardi.
El cura imputado por abuso, figuró hasta 2010 en la lista del clero eclesiástico como activo. Luego de presentada la demanda recién se le dio la baja, por lo que durante los últimos cuatros años no pudo ejercer como sacerdote.
En tanto el Carlos Lombardi, dejo en claro que la demanda por la cual la Justicia fallo a favor de su cliente, no fue por los daños ocasionados por el abuso sexual, sino por la falta de información y el ocultamiento del Arzobispado en la investigación”. La causa por el delito sexual ya estaba prescripta, ya que el juez a cargo de la misma consideró ,en su momento, que no había daño probado.