En el medio de diferentes sucesos de linchamientos por parte de vecinos a presuntos ladrones en diferentes puntos del país, Bruno Nápoli, historiador y analista de temas de violencia institucional y terrorismo de Estado, analizó estos acontecimientos. ¿Es una tendencia? ¿Por qué se da? ¿Produce un efecto contagio?
“Hay que tomarse el tiempo para mirarlo de cerca”, dijo en primer término Nápoli, entrevistado hoy por MDZ Radio, indicando que hay que tomarse tiempo para estudiar estos sucesos de forma puntual.
Según el especialista, “hay un componente que atraviesa todas las sociedades, todos somos potenciales asesinos, todos podemos matar a alguien, y son competencias del ser humano; el tema es qué hacemos con esa violencia. Si la manejamos o la desatamos en jauría”.
“Nos hemos comprometido a vivir en sociedad, bajo un código penal y código civil, si esto lo vamos a dejar de lado, no estamos respetando el pacto social que decía Rousseau”, consideró Nápoli.
En este contexto, el analista advirtió que “en las sociedades virtuales actuales, también actuamos por repetición”, y mencionó una cuota de responsabilidad por parte de los medios de comunicación. “No digo que todos los medios, pero hay algunos muy irresponsables. Hay una pedagogía perversa. Si seguimos repitiendo durante horas estas imágenes llega un momento que nos cambia por dentro. No le hecho la culpa a los medios, pero no está bueno la repetición constante”, agregó
Hay un atizamiento constante de que estamos inseguros a través de los medios. Hay discursos que violentan, que encierran, que hacen poner rejas. Hay un hartazgo y un cansancio.
En referencia a la responsabilidad política de estos acontecimientos, Nápoli consideró que “hay políticos que dicen que el Estado no está presente, ellos son los Estado. Ellos están diciendo que no están presentes. Una zona liberada es el Estado presente, pero de una forma perversa”.
Según Nápoli, “a esto también hay que agregarle el discurso racista, el ratero es un negro de mierda que roba. Cuando se descubre un desfalco o delito financiero, implica un crecimiento sustancial de la pobreza, sin embargo no hay linchamientos. El ladrón de 'guante blanco' no es como el 'negro', que hay que pegarle. Hay un discurso muy racista en cuanto a este tema de los linchamientos. No se le pegaría a un banquero o a alguien que evade impuestos”.