La Dirección Provincial de Estadísticas y Censos de San Luis (DPEyC) estimó que la inflación de febrero en esa provincia cuyana fue del 7,2%, lo cual más que duplicó el 3,2% el IPCNu (Nacional) difundido por el INDEC para ese mismo período e incluso superó por lejos las mediciones de las consultoras privadas y del Congreso.
Este índice fue el más alto desde 2001, cuando la provincia comenzó a realizar su propio cálculo. Las estadísticas anuales, por su parte, señalan un incremento de precios para esa provincia del 41%. Según el estudio, las mayores subas fueron para alimentos y bebidas, seguidas por los rubros de transportes y de comunicaciones.
La provincia de San Luis basa su estudio sobre los precios en la información que entregan unos 500 agentes comerciales de diferentes rubros como supermercados, negocios de barrios, inmobiliarias, hoteles, estaciones de servicio y escuelas, entre otros establecimientos.
De acuerdo con ese trabajo, los alimentos y bebidas tuvieron una inflación de 8,8%, mientras que el transporte y las comunicaciones subieron 7,4%. En tercer lugar se ubica el rubro de esparcimiento con un 6,7%, el cuarto puesto es para equipamiento y mantenimiento del hogar, con 6,4%, y el quinto es para indumentaria, 6,1%.
Por su parte, las verduras registraron la máxima suba con un 16%, mientras que la carne subió 13,9%, los lácteos y huevos 6,2%, y el azúcar y la miel, 5,2%. En otros ítems, la atención médica subió 5,6%, la educación 3,8% y la vivienda 2,4%, mientras que en el rubro educativo, los textos y útiles escolares subieron 9,9%.
Los datos difundidos por el gobierno puntano son superiores al del IPC nacional que divulgó una inflación del 3,7% y a los del IPC-Congreso, que expusieron una inflación de 4,3% para febrero.
En el estudio, que realiza de modo independiente la Dirección de Estadísticas puntana, se relevan y supervisan 245 precios, que en total son unos 4900 al mes y unos 58.800 al año.