A 32 años de la heroica gesta de Malvinas MDZ habló con el sociólogo Jaime Vals, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo, y con el ex-combatiente Alejandro Rodríguez, que fue miembro del Regimiento de Infantería número 8 durante la Guerra de Malvinas y hoy forma parte de la Agrupación de Veteranos de Guerra.
“El 2 de abril marca la fecha en la que se intentaron recuperar las Islas que nos pertenecen y están bajo el dominio colonial”. Así comenzó la charla con el sociólogo.
El profesor explicó que la guerra fue desatada por el imperialismo inglés, ya que nunca puede invadirse algo que ya tiene dueño. “La recuperación es justa, debemos reivindicar no solo las Malvinas sino también el carácter de Guerra justa. Recuperar las Malvinas es justo”.
Sin embargo, manifestó que en vez de reivindicar se tapó y ocultó la gesta, hasta hoy en distintas formas. “Se recuerda la causa de Malvinas, pero se repudia la forma. La soberanía se puede negociar, pero no se puede decir nunca que se renuncia a utilizar la fuerza. Un pueblo soberano, como la Argentina no puede repudiar una Guerra justa”, aseveró Jaime.
Así también remarcó que el país en los acuerdos con la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y otras potencias mundiales, describe que no hay Defensa Nacional, al contrario de Inglaterra que concentra una gran parte de la milicia en las Islas. “Es correcto iniciar negociaciones, pero no sobre las bases de la renuncia al uso de la fuerza”, opinó al respecto.
El sociólogo, además recordó con nostalgia, como la dictadura escondió a los soldados y expresó: “Son héroes que fueron maltratados por el gobierno dictatorial, que se encargó de empezar un proceso de desmalvinización que continuaron otros gobiernos también”.
En el 32 aniversario de la guerra MDZ, pudo mantener una amena charla con el ex-combatiente Alejandro Rodríguez, quien recordó: “es una fecha más que importante, porque perdí compañeros”.
Alejandro manifestó con tristeza que la pérdida de compañeros fue lo más costoso de asimilar, porque después de haber compartido charlas, haber hablado de proyectos futuros, la familia por construir y demás, ver a un costado y encontrar a los pares muertos o mal heridos, fue muy duro. Por eso recalcó que lo más importante es poder asimilar lo sucedido, ya que muchos no pudieron y las depresiones los llevaron al suicidio.
“Después del '82 no volví a festejar más mi cumpleaños, me parece muy injusto para mis compañeros. El 2 de abril para mi es más importante que mi cumpleaños”. Comentó el ex-combatiente.
Alejandro partió a la guerra con tan solo 19 años y de la fracción del Regimiento del que participó, sobrevivieron tan solo 9 jóvenes, de los 42 integrantes que brindaban seguridad al helipuerto. “Resistimos lo más que pudimos, con fusiles que se trababan, granadas que nunca explotaron y municiones insuficientes”. Así revivió Rodríguez y además comentó que fue mal herido, donde fue atendido junto con ingleses, pudo darse cuenta del nivel de profesionalismo de los rivales a los que se enfrentaban, ya que para ellos después de heridos la guerra había terminado.
Siendo un jovencito Alejandro ya se sentía en deuda con su país, por no haber mantenido las Islas bajo el dominio Argentino, pero a la vez reconoció que todo fue una mera jugada política del gobierno de facto.
Además rememoró: “Lo más lindo fue el reencuentro con la familia, hoy es como una película que viví, la cual me enriqueció y me hizo madurar de golpe”.
“Los verdaderos héroes son ellos, mis compañeros que dejaron la vida en Malvinas, para ellos es el homenaje cada 2 de abril”, enfatizó.
Con respecto a la recuperación de las Islas dijo que la mejor forma de recuperarlas es la vía diplomática, pero aclaró que si la Argentina entrara en conflicto, no dudaría un segundo en calzarse el uniforme y volver a luchar. “Yo volvería”. También remarcó “la causa Malvinas es seguir insistiendo, porque son nuestras, por los 649 que quedaron allá. Yo pienso volver a Malvinas”.
Para finalizar hizo un profundo pedido “que la causa no se olvide, para poder recuperarlas definitivamente”, en esto explicó que cada ex-combatiente, que con el pasar de los años ha fallecido tuvo y hoy los sobrevivientes tienen a cargo la misión de que nadie se olvide para que las generaciones que se sucedan recuperen las Islas Malvinas, argentinas.