Puede comprarse la felicidad

La base del ahorro no debe ser para comprarte algo de último modelo o para pagar el viaje más exclusivo, sino para destinar tu tiempo libre a tus seres queridos sin preocuparte por deudas causadas por cosas innecesarias.

Foto: web
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Pete y su esposa se retiraron a los 30 años y gracias a una vida austera hoy se dedican a hacer lo que realmente les gusta, él a la carpintería y ella estudia. Dicen que encontraron la felicidad y esperan que el mundo los siga con consejos que publican en el blog Mr. Money Mustache.

Es en una de sus notas donde Pete afirma que el dinero puede comprar la felicidad, la clave es cambiar la concepción del ahorro y no guardar dinero para adquirir el auto más lujoso, la ropa de marca, o salir de vacaciones con todo incluido. Se basa en los momentos que queremos disfrutar, junto a las personas que queremos.

"La mejor manera de disminuir todos esos gastos innecesarios es preguntarnos qué estamos tratando de comprar realmente. De hecho, esa es la razón que debe primar en cada gasto que hagamos en nuestra vida. La respuesta es la felicidad", dice Pete.

"Cuando realmente llegas a adquirir esa casa de 4.500 pies (1371,6 metros) que siempre quisiste no lo haces para proveerle más espacio a tu familia o para hacer grandes fiestas y hospedar a tus amigos. Tampoco lo haces para ganar la admiración y el respeto de tus vecinos. Todo es por los sentimientos que creías que te traería", continúa.

Cuando compramos lo que sea, detrás de los más básicos artículos, estamos comprando sentimientos.

Pero con eso, Pete no quiere decir que esté bien aspirar a comprar esa casa, renunciando a cosas quizá más importantes en el proceso, todo lo contrario, es la demostración que los mismos sentimientos que tenemos al comprar algo lujoso pueden ser los que tiene una pareja que logra comprar una pequeña casa, pero es la propia y la primera.

Es decir, que para ser felices, y comprar felicidad en el tope da la pirámide de prioridades deben estar las personas, saber que "las experiencias son más importantes que las cosas".

Mientras más gente entiende esto, más normal es la vida moderna, una vida sin estrés innecesario. La solución es simple: Guardá tu dinero. De lo contrario los avisos publicitarios se quedarán con cada dolar que ganés. Los dólares traen paz porque eliminan las preocupaciones por no tener suficiente de ellos. Traen libertad porque podés hacer lo que querás con ellos. Cada dolar que guardés te separa de la quiebra financiera y te acerca a la paz y la felicidad.

"Si actualmente estas buscando la felicidad y preguntándote como crecer profesionalmente y hacer más eficiente tu trabajo, lo primero que debes hacer con tu dinero es no comprar nada", finaliza Pete.