“Hoy, la vida es amenazada desde el seno de la madre; desde las adicciones al alcohol, al tabaco; desde la falta de respecto; desde la Justicia por mano propia;(…) sin embargo, el amor es más fuerte que toda forma de violencia”.
Con estas palabras, Carlos María Franzini, arzobispo de Mendoza, dio por terminado el Vía Crucis que tuvo lugar en el Calvario de La Carrodilla en Godoy Cruz. Miles de fieles participaron de la celebración litúrgica y, en ciertos testimonios, pudo advertirse la preocupación por la inseguridad que se vive en Mendoza.
La violencia social fue, sin dudas, una de las preocupaciones más resaltadas en el Vía Crucis tradicional del Viernes Santo que presidió Franzini esta mañana.
La violencia social fue, sin dudas, una de las preocupaciones más resaltadas en el Vía Crucis tradicional del Viernes Santo.
No sólo el arzobispo se refirió a la ola delictiva que aqueja a la comunidad sino que varios fieles hicieron hincapié en “la pérdida de valores”, “la intranquilidad de tantos corazones” y “el miedo a salir a la calle”.
“Uno tiene miedo de salir a la calle y la verdad es que ya ni en la casa de uno se está bien”, dijo Justina Bazán (80) que llegó temprano al Calvario para cumplir con los ritos correspondientes en una jornada que calificó de “recogimiento, reflexión y reconciliación”.
“Uno tiene miedo de salir a la calle y la verdad es que ya ni en la casa de uno se está bien”, dijo Justina Bazán (80) que llegó temprano al Calvario.
La mujer contó que llegó con su nieto, su mujer y su bebé y que luego se irá a su casa a cocinar las tradicionales empanadas de vigilia.
“Para mí es muy lindo este día, porque uno se pone a pensar, a venir y a estar con Dios. Bah! siempre estamos con Dios”, aclaró en conversación con MDZ Online.
Justina opinó que, a propósito de la fecha especial, hay que acercarse más a Dios y rezar mucho, sobre todo, teniendo en cuenta los hechos de violencia que ocurren a diario. “La alternativa que tenemos para enfrentar los tiempos difíciles, seguramente, es acercarse a Dios”, fue el mensaje de la mujer.
“La alternativa que tenemos para enfrentar los tiempos difíciles, seguramente, es acercarse a Dios”, fue el mensaje de la mujer.
Por su parte, Víctor Lizarraga (74) y Rosa Ortíz (68) dialogaron con este medio y confesaron que en este día se disponen a agradecer por el matrimonio que los unió hace ya 50 años y por la familia que han logrado formar.
“Tenemos tres hijos, doce nietos y nueve bisnietos”, contó Rosa orgullosa y emocionada al tiempo que resaltó: “¡¿Cómo, entonces, no vamos a venir a agradecerle a Dios que nos haya dado esta gracia?!”.
Víctor compartió las palabras de Rosa y dijo que este es un día para “adorar al Señor que está en la cruz, por eso estamos acá”.
Ambos, remarcaron la necesidad de pedirle a Jesús “tranquilidad para los corazones inquietos” y Rosa puntualizó: “Se han perdido los valores, la fe, la familia y eso es lo que hay que recuperar”, convocó.
Venimos a pedir tranquilidad para los corazones inquietos, aportó Rosa.
En sintonía con el testimonio de los fieles consultados, Franzini dijo: "El mensaje en este Viernes Santo es que el amor es mas fuerte que la muerte, que el pecado, que la violencia, que la inseguridad y que la injusticia".
Y continuó: "El amor es capaz de transformar todo y esto es lo que queremos los cristianos. El ejemplo es Jesús, quien por amor se entregó hasta el extremo y por amor nos entrega una vida nueva", dijo en conversación con la prensa luego de bendecir a los miles de fieles que asistieron al Vía Crucis.
Tras resaltar que “la vida esta amenazada” explicó que “la vida es un don de Dios que hay que cuidar desde la concepción y hasta el último instante de su fin natural”, haciendo referencia no sólo al aborto sino a todas las demás formas de violencia que hoy preocupan a la Iglesia y a buena parte de la comunidad.
(Los linchamientos) son "una señal de ruptura de la amistad social de los argentinos", dijo Franzini.
En ese orden, reconoció que los linchamientos son “una señal de ruptura de la amistad social de los argentinos” y, por eso mismo, postuló: “Los argentinos tenemos que cuidarnos más”.
Sostuvo que el papa Francisco produjo una renovación en la Iglesia y evaluó: “(El papa) ha acertado en un lenguaje más acogido y mejor recibido por la gente” y en relación al pedido del sumo pontífice de que los cristianos salgan a la calle, aseguró: “Francisco pide lo que pide Jesús desde hace 20 siglos”.
Se estima que, por estas horas, entre 2 mil y 3 mil personas transitan de modo fluctuante en el Calvario.
A ese respecto, el párroco de la Iglesia de La Carrodilla, Tony Mariangeli, estimó que por la tarde crecerá aún más la afluencia de fieles.
“El día ayuda así que seguro vendrán más personas alrededor de las 15 o 16”, aproximó el sacerdote en diálogo con MDZ Online.
Comentó que la gente, que se acerca a cumplir con el Vía Crucis, no sólo dona alimentos, como es tradición, sino también lo hace para agradecer.
“En general las personas que vienen piden por problemas de salud, por problemas familiares y de trabajo. Sin embargo, este día es una instancia de agradecimiento. Así, el que tuvo un problema de salud y fue sanado, con frecuencia, aprovecha este día para venir a agradecer”, concluyó.