La primera semana de clases fue casi nula: tenía previsto arrancar el miércoles, pero ante la falta de arreglo salarial hubo paro ese día y ayer jueves. Este viernes se convirtió en el primer día de clases pero fue como si no hubiera sido así: se hizo sentir el viernes.
Tras la paritaria exprés de ayer, en el que no se aceptó la propuesta del Gobierno, el SUTE volvió a reunirse esta noche y tomó dos decisiones que convertirán los próximos siete días en una semana improductiva para la educación mendocina: paro y movilización el lunes, también paro el martes, asamblea en las escuelas el miércoles, mientras que el jueves y viernes serán "días normales" de clase, aunque allí los delegados gremiales de cada establecimiento propondrá a los docentes discutir qué pasos seguir.
El paso en seguir consiste en esperar una propuesta del Gobierno que culmine con esta protesta, que echó a perder media semana de clases: para ello exigen una propuesta mayor al 30% y en blanco, remunerativo y bonificable para ser llevado a las escuelas, para allí ser discutidas los próximos miércoles, jueves y viernes.
Mientras, el gremio docente convocó a una movilización para el próximo lunes a las 10.30 en Patricias Mendocinas y Godoy Cruz. Esperan sumar una buena convocatoria para ir de allí a Casa de Gobierno y esperar así una reacción del Ejecutivo provincial.
El inicio del ciclo lectivo fue bastante accidentado entre los feriados por Carnaval y las negociaciones salariales. De los alrededor de 180 días de clases previstos oficialmente ya se perdieron 8 jornadas.
Andrés Cazabán, coordinador general en las negociaciones paritarias del Gobierno y quien lleva adelante la negociación con el SUTE, había dicho a MDZ que hace "buscar el ámbito del dialogo sin perjudicar servicios públicos".