180 mil pesos. Escondidos en tres frascos de vidrio y un pote de helado. Todo esto, oculto en dos cubiertas de automóviles. Así y todo igual se lo robaron.
‘Era la plata que veníamos juntando de mi trabajo, el reparto de pan que hace mi marido y de cinco propiedades que alquilamos. Eran nuestros ahorros de 4 o 5 años, y todo estaba declarado en la AFIP’, dijo la docente Nancy Blanco al periódico sanjuanino Diario de Cuyo, cuando la consultó luego de que el hecho tomó relevancia.
Según la policía de San Juan, los que robaron conocían todo de la casa situada en la calle Esmeralda del barrio Parque Independencia de Chimbas.
Blanco, su marido y dos de sus hijos dormían cuando escucharon ruidos alrededor de las dos de la madrugada. De allí se dirigieron a un depósito de la vivienda y el candado que lo aseguraba no estaba. Luego los malhechores se dirigieron al lugar donde estaba escondido el dinero, que estaba guardado en tres frascos de café Dolca y un pote de helado de tres litros, escondidos adentro de dos cubiertas y debajo de un mueble, según informó el diario sanjuanino según datos reportados por la policía de esa provincia.