Una escena recurrente y preocupante se da en los últimos días: es la de los linchamientos o ajusticiamientos populares en el que la población, cansada de los robos u otros delitos, se organiza, atrapa a los delincuentes y los somete a castigos de diversa índole.
Al igual que ocurre en países como Perú y Bolivia, en la Argentina el fenómeno parece haber provocado un efecto contagio y se multiplica por doquier, justificado en la aparente falta de respuesta por parte de las autoridades pertinentes.
Sin embargo, las preguntas son más que las respuestas: ¿Será esta la mejor solución o será el escalón que impulse la propagación de más violencia? Opiná en nuestra encuesta y hacenos conocer tu opinión al respecto: