El lado B de los fumadores

Cambiar estilo de vida, mejorar los hábitos, capacidad física en retroceso más ansiedad y depresión: todo esto en desventaja tienen los fumadores, según reciente invesitgación.

Foto: web
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"¿Hasta dónde quieres llegar?",  decía un viejo eslogan de la marca de cigarrillos Malboro y durante muchos años la publicidad de esta marca y otras - al igual que todos los productos-  se basaron en la estrategia de crear sensaciones de éxito, seguridad y autoestima alta, en fin, a ser un ganador. Eso es lo que dice el mensaje publicitario, pero en los cigarrillos siempre ha existido evidencias de que se trataba de un doble y contradictorio mensaje. 

Los fumadores tienen mayores dificultades también para cambiar de estilo de vida y mejorar sus hábitos. Así lo dice una investigación dirigida por la doctora Karina Furlanetto de la Universidad de Londrina, Brasil y si bien hay algunos antecedentes relativos a este tipo de trabajo es el primer estudio que comprueba fehacientemente que los fumadores no sólo son menos activos físicamente, sino también más carentes de motivación y más propensos a sufrir síntomas de ansiedad y depresión.

A estas conclusiones el equipo investigativo llegó tras pedir a 60 fumadores y 50 no fumadores utilizaran un podómetro durante 12 horas al día, a lo largo de casi una semana: los que no fumaron caminaron más que los fumadores, se comprobó que la capacidad para respirar afectaba seriamente al grupo fumadores y este grupo admitió sentirse más cansado y con menos motivación que los no fumadores.

"Además de presentar una pobre función pulmonar, la capacidad de ejercicio, la calidad de vida y los síntomas de ansiedad y depresión, los fumadores también caminaron menos que los no fumadores de la vida diaria."

En julio de 2011, la universidad estadounidense de Carolina del Sur dio a conocer un trabajo que aseguraba que dejar de fumar es bueno para el estado de ánimo. En aquella ocasión, los autores trabajaron con 236 hombres y mujeres que estaban intentando dejar de fumar. Cada uno recibió parches de nicotina y asesoramiento profesional para lograr su cometido. A su vez, los voluntarios pasaron por un examen destinado a evaluar los síntomas de depresión una semana antes de fumar su último cigarrillo y 2, 8, 16 y 28 semanas después de ese momento.

Del total de participantes, 99 nunca dejó de fumar, 44 lo logró por dos semanas, 33 por dos meses y 33 tuvieron éxito durante toda la investigación. Las personas que tuvieron voluntad de desaprenderse del vicio fueron más felices que el resto, por ese motivo, los especialistas recomendaron a los fumadores que abandonen el hábito para mejorar su salud mental.

Si bien el mensaje emotivo del cigarrillo sigue vigente ya no tanto en las publicidades sino en el espíritu de ciertos círculos de amigos, lo concreto es que repitiendo la experiencia de estos experimentos, la realidad deja muy en evidencia el lado B.