Este viernes fue una jornada larga, agotadora y decisiva para el gremio docente SUTE, aunque el resultado final estaba cantado, tras lo que se habló a lo largo de la semana en los pasillos y salas de profesores de las escuelas mendocinas: la propuesta salarial del Gobierno no había caído bien.
Por lo que esta medianoche, en un plenario realizado en Tupungato, y luego de que en cada departamento de la provincia se confirmara el rechazo a la propuesta oficial de aumento salarial, el SUTE decidió poner en marcha la medida de fuerza que hace varios días viene anunciando: paro de actividades de 72 horas desde el martes, con una marcha y movilización a realizarse ese día.
Esto significa que como el próximo lunes es feriado, los alumnos recién volverán a las aulas el próximo viernes.
El paro se realizará los días martes, miércoles y jueves.
Si bien en el plenario de hoy ya se sabía cómo iba a terminar -de hecho, cerca de las 20 horas MDZ estaba anticipando lo que esta noche se confirmó- el encuentro de docentes afiliados al SUTE hecho en Tupungato sirvió para que varios oradores expresaran su malestar con la situación salarial y con aspectos como la falta de respuesta oficial a ítems como el radio al hecho de cobrar el total del aumento recién en octubre. Esto es porque la propuesta del aumento de 30,5% es escalonado a partir de 15% en marzo, 8% en agosto y 7,5% en octubre.
Docentes de otros gremios también habían expresado su rechazo a la propuesta oficial, tal como lo dio a conocer ayer el gremio Unión Docente Argentina (UDA) en la filial Mendoza, que anunció un parto de actividades los días miércoles 26, jueves 27 y viernes 28 de marzo.
El rechazo al aumento escalonado tiene que ver con que esta característica hace que el salario no perciba un aumento sino que una recomposición. La diferencia entre aumento salarial y recomposición se explica así:
Las estimaciones de las consultoras económicas privadas hablan de una inflación acumulada, desde el último acuerdo salarial, de un 30%, es por eso que desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) plantean que cualquier incremento menor a ese porcentaje sería retroceder, por lo que piden un 45%.
Por su parte la consultora económica Bein y Asociados estimó que en el año los salarios tendrán una caída del 2,9%. Teniendo en cuenta una inflación de entre un 33 y un 34% acumulado e incrementos salariales de alrededor de un 28%, lo que en términos porcentuales significa una caída del 2,9%.
Si se tiene en cuenta las predicciones de la consultora un 30% de aumento al salario docente significaría una recomposición, pero no un aumento. Y si se hiciera de forma escalonada significaría una pérdida del 7% de poder adquisitivo en marzo, y de un 3% en agosto.