Los mismos que ayer se reunieron frente al edificio del SUTE, en calle Coronel Plaza, salieron a protestar hoy al kilómetros cero de Ciudad, en una jornada en que se sumaron trabajadores estatales de otros rubros. El grupo que se congregó en Garibaldi y San Martín está conformado por docentes "indignados con quienes debieran cuidar sus intereses y cuidan más bien sus aspiraciones políticas futuras”, según ellos mismos expresaron a este medio.
Ningún representante del sindicato SUTE se hizo presente en la protesta organizada hoy en Garibaldi y San Martín. A las denuncias de connivencia de ayer, hoy se sumaron las amenazas.
Según este grupo se sienten "traicionados" y "en total estado de orfandad respecto a quien, por ley, tendría que defender su trabajo e intereses".
Los educadores siguen repudiando el arreglo al que, este lunes pasado, llegó la conducción del SUTE con el Gobierno provincial. Si bien, en principio, aceptarían el porcentaje del aumento, no así la forma escalonada del mismo. Hasta ahora esta suba se daría de la siguiente manera: 15 % en marzo, 8% en agosto y 7,5 % en el mes de octubre.
El grupo de maestros -que ayer hizo su protesta en la sede del gremio docente- suman a la anterior denuncia "de connivencia con el gobierno" la de "amenazas por parte de la conducción del sindicato"; pues, según ellos, miembros del sindicato fueron a varias escuelas donde trabajan “opositores” y allí los amenazaron: “No tienen más el respaldo paritario”, se quejaron.
De todas formas, a manera futura esperarán los resultados del nuevo plenario a realizarse este viernes: ese día se realizará por la mañana en los departamentales y por la tarde, el provincial.
De este modo los docentes -independientes y opositores- continúan su lucha. Declararon que no descartan un nuevo paro por 72 horas para la semana próxima.
En tanto, MDZ trató de manera infructuosa de comunicarse con algún miembro de la conducción del SUTE para que expresen su versión sobre estas denuncias.
Sin embargo fue imposible conectarse con gente del Sindicato y con ningún gremialista.