"No me parece mal bajar la edad de imputabilidad de los menores, esto lo digo a título totalmente personal. Sí creo que hay que modificar la ley de imputabilidad de los menores porque la discrecionalidad que tiene el juez en aplicar sanciones es grave. Un juez puede entender que un chico de 6, 7, 8 años es peligroso para la sociedad y lo puede dejar alojado en un instituto de menores", dijo el secretario de Seguridad Sergio Berni durante una entrevista a diario El Tribuno.
A continuación, algunas otras respuestas controvertidas en torno a delincuencia y narcotráfico.
¿Está de acuerdo con la sensación generalizada de que creció el narcotráfico en Argentina?
El narcotráfico ha avanzado a pasos muy fuertes en el mundo, no solo por las tasas de prevalencia que han aumentado, sino porque en el mundo la droga cada vez es más barata y de mayor calidad.
Muchos creen que Argentina es casi un país tomado por los narcos...
Quien diga que Argentina es un país tomado por los narcos es porque no entiende la dinámica de la lucha contra el narcotráfico y no conoce realmente lo que es un país tomado por el narcotráfico. Muchos evalúan el rendimiento de las fuerzas de seguridad en la cantidad de droga que se incauta y eso no es así ya que también puede incautarse menos droga por haber mayores controles. En todas las investigaciones de narcotráfico es fundamental el papel de la Justicia. Nosotros estamos en permanente contacto con el presidente de la Corte Suprema por ese tema. Si el juez (Raúl) Reynoso en Orán tiene 22 mil causas y 17 empleados quiere decir que algo no está funcionando bien.
¿Le molestaron las declaraciones de Ricardo Lorenzetti pidiendo políticas de Estado para la lucha contra el narcotráfico?
Creer que no existen políticas de Estado para el narcotráfico es no entender que no hay políticas de seguridad por fuera de un plan de inclusión social y creo que este Gobierno ha dado muestras suficientes de que trabaja en políticas de Estado para incluir y no para excluir.
¿A qué adjudica la creciente cantidad de colombianos que se empiezan a instalar en Argentina?
Esa es una pregunta muy importante. En Argentina hay más o menos entre 30 y 40 mil ciudadanos colombianos. Sobre todo son estudiantes porque Argentina es un país con oportunidades para venir a estudiar y hay muchas fuentes de trabajo. Que dentro de esos ciudadanos colombianos haya un grupo minúsculo que viene a delinquir, eso no quiere decir que sean todos delincuentes.
Hace poco se informó que había bajado el consumo de drogas en la Argentina, ¿ratifica esa información?
No lo digo yo, lo dice la Sedronar en su informe de 2006. Se toma 2006 porque es un año en el que todos los países han publicado las tasas de prevalencia y a partir de allí se pudo hacer una comparación de cómo estaba cada país en cuanto a los niveles de consumo regionales. La tasa de prevalencia de consumo de cocaína en 2006 era de 2,2 llegando a 0,9 o 1,1 en la actualidad. Esos son datos que surgen de encuestas, no son datos estadísticos perfectos ni matemáticos. Los datos que entregó la Sedronar dicen también que el consumo de paco disminuyó.
Sin embargo, el titular de la Sedronar dijo que los chicos se falopean como esponjas...
Y bueno, el 0,05 de 40 millones de personas es un número del que hay que preocuparse.
En la sociedad no se percibe en absoluto que el consumo haya bajado, más bien todo lo contrario, ¿por qué cree que ocurre eso?
Yo que vengo de trabajar hace muchos años en los barrios más vulnerables, y hoy la radiografía muestra villas en Capital Federal que no son las mismas de hace tres o cuatro años atrás. El consumo de paco uno lo visualiza porque ese consumidor andaba perdido y deambulando por la ciudad y hoy, por suerte, esa foto no es lo común en la ciudad de Buenos Aires. Obviamente que si estamos hablando que si hay una tasa de prevalencia de 0,05 sobre 40 millones de habitantes es un número importante, pero eso no significa que ese dato es menor que el de 0,05 de 2006.
¿Cómo evalúa el proceso de radarización de las fronteras?
Las fronteras cuentan con radares primarios y secundarios. Además del apoyo del Ejército a través del despliegue de los radares Rachid. También está el compromiso de la Fuerza Aérea en lo que tiene que ver con la interceptación de las aeronaves cuando se observa un vuelo que no está autorizado. A partir de allí el trabajo mancomunado que hacemos con el centro de cómputos y coordinación, donde a eso se le da una alerta temprana a las fuerzas federales para que actúan ante la sospecha de que estamos hablando de un avión no identificado que puede transportar droga.
Se dice que las fronteras argentinas son un colador, ¿coincide?
Las fronteras selladas, herméticas, no existen, no son una línea en un papel. Todas las fronteras del mundo son permeables y no son herméticas, si no fijémonos lo que pasa con la frontera más custodiada del mundo, la de México con Estados Unidos, que tiene permanentemente filtraciones, túneles electrificados. Pensar que la frontera es una barrera natural que es imposible de flanquear es un absurdo.
El ministro de Defensa había dicho que Argentina es un país productor de droga y usted lo desmintió, ¿sigue sosteniendo lo contrario?
Absolutamente.
¿Y las cocinas de droga?
Son otra cosa. Aquí en el país son lugares en su gran mayoría de adulteración de droga donde la droga pura se diluye para obtener mayor volumen y mayor beneficio económico. Son muy pocas las cocinas en las que se transforma la pasta base de cocaína en clorhidrato de cocaína: no llegan al 15% de las 225 cocinas que hemos detectado en Argentina contra las 20 mil que se han detectado en Estados Unidos y nadie dice que Estados Unidos sea un productor de droga.
Unas declaraciones suyas causaron mucho revuelo en el norte, ¿usted está en contra del coqueo?
No, absolutamente. Es una cultura milenaria, lo que yo dije fue sacado de contexto. Yo lo que digo es que en un país donde la ley permite el coqueo también debe permitir la comercialización de la hoja de coca y no estar penada. Hoy se genera una actividad ilícita como sucede con la hoja de coca. Si nosotros en una ley permitimos que se pueda coquear, los legisladores deben legislar para permitir que esa hoja de coca se comercialice regulada.